Reparan la fachada del Edificio del Molino

Avanza licitación pública.

La Comisión Bicameral del Congreso de la Nación que se encarga de la puesta en valor del Edificio del Molino (Confitería del Molino) informó que hará una licitación pública para reparar la fachada del centenario edificio de Callao y Rivadavia.

La licitación es una prueba piloto. Se reparará primero un segmento vertical de la fachada. Está sobre Rivadavia, en el límite con el inmueble lindero. Es un tramo “significativo y representativo” del edificio. Si su restauración se hace bien, se extenderá a todo el frente del edificio.

Según informa La Nación, se hará un planteo fotográfico del estado del edificio, se diagramarán planos y se harán ensayos vinculados con reparaciones de grietas o fisuras, intervención de muros, demolición de partes degradadas, trabajos de limpieza y arreglos de frentes, balcones y barandas.

El pliego contempla un período de trabajo de 90 días para “realizar un diagnóstico físico” y armar “un proyecto de intervención patrimonial que se extienda a la totalidad de la envolvente del edificio”.

En la cuenta oficial del Edificio del Molino se informa que siguen los trabajos internos: “Nuestro equipo de restauración, en colaboración con los especialistas del taller de vitrales de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación Argentina, realizaron el desmontaje de los paños de vitral de la lámpara central de la confitería y de las lámparas de alrededor para poder trabajar en el nuevo cableado e instalación eléctrica”.

“La misma está realizada con la técnica de vitral. Está compuesta por doce paños que forman una media esfera de concavidad inferior. Su estructura de sostén está realizada de hierro. Alrededor de la lámpara principal se ubican dieciséis lámparas más pequeñas realizadas en bronce con caireles esféricos de distintos tamaños, que se ubican de manera concéntrica desde los extremos hacia la zona media en líneas. Los Paños fueron trasladados al taller de vitrales del edificio a la espera de ser restaurados para su posterior montaje”, añadieron.

La Confitería del Molino se inauguró el 9 de julio de 1916 para festejar el centenario de la Independencia argentina. Tuvo distintos dueños y fue un lugar concurrido por políticos, turistas, vecinos. Sus panificados marcaron época.

En 1997 cerró sus puertas. Luego el inmueble fue intrusado (había una especie de pensión). En el mientras tanto, se deterioraron y robaron elementos ornamentales de gran valor patrimonial.

En 2014 se aprobó una ley de expropiación, que también llamaba a que en el inmueble de Callao y Rivadavia funcione un espacio cultural y gastronómico que recupere la mística del Molino. El Gobierno nacional en marzo de 2017 pagó a los dueños del edificio más de $180.000.

El 10 de noviembre de 2018 el edificio reabrió durante la Noche de los Museos. El público vio los avances de la restauración interna.

J.C.