El frente del Mercado de Abasto, sobre la avenida Corrientes, empieza a mostrar los resultados de la renovación y limpieza que inició este verano. La finalización de las tareas de hidrolavado en el arco situado hacia el lado de Anchorena ha dejado a la vista un fuerte contraste visual: mientras el sector limpio resalta los colores originales de la construcción y luce a nuevo, la ochava contigua evidencia el deterioro y la oscuridad propios de años de exposición a la polución ambiental.
Esta “lavada de cara” se realiza mediante un andamio gigante de 35 metros de altura y 20 metros de largo. Tras completar el trabajo en el primer tramo, el equipo de operarios inició el desmontaje de la estructura para trasladarla al arco central de la cuadra, el cual alberga el emblemático reloj en su parte superior.
El proyecto de mantenimiento busca revitalizar la fachada del antiguo Mercado de Abasto Proveedor, declarado Monumento Histórico Nacional. Estos trabajos de limpieza profunda se suman a las mejoras ejecutadas previamente en las escaleras de acceso a la Plaza del Zorzal y cuentan con un permiso de obra que se extiende hasta fines de octubre.
Debido a que el montaje del andamio ocupa gran parte de la acera, se mantiene la recomendación a los peatones de circular con precaución. Se solicita especialmente no descender a la calzada para rodear la estructura, dada la proximidad de la ciclovía y el intenso flujo vehicular de la avenida.
J.C.
Foto: Revista El Abasto