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Personal del Hospital Ramos Mejía, con coronavirus: acción de amparo para que Ciudad brinde insumos necesarios para prevenir contagios

México y Urquiza.

Delegados sindicales y trabajadores del Hospital Ramos Mejía (Urquiza y México, Balvanera) iniciaron que hay personal contagiado de coronavirus. Este jueves, impulsaron una acción de amparo ante la Justicia a fin de pedir que el Gobierno porteño y PROVINCIA ART den “cobertura integral de manera efectiva e inmediata de los insumos esenciales para evitar el contagio y la propagación del COVID-19”.

En el documento judicial, al que tuvo acceso este medio, detallan; “Escafandras, alcohol en gel, jabón para lavarse las manos, toallas descartables para secarse las manos, barbijos N95, barbijos quirúrgicos, termómetros infrarrojos, guantes estériles de nº 7, 7 y medio y 8, mamelucos hemorrepelentes, antiparras, camisolines de alta densidad, botas, guantes, cofias descartables y calzado cerrado lavable”.

“En el inicio de la pandemia los trabajadores no teníamos ninguna medida de prevención”, denuncian ante la Justicia y suman: “Actualmente trabajamos con los guardapolvos o ambos que se usan habitualmente, que no cuentan con una protección específica. Tampoco disponemos de alcohol en gel ni termómetros infrarrojos que permiten tomar la temperatura sin contacto personal. Los barbijos proveídos son, en promedio, menos de uno por enfermero, para un turno de seis horas, siendo su vida útil de tres horas. Y las escafandras, de uso obligatorio para el tratamiento con los pacientes con Coronavirus, son ineficientes, dado que no son del material resistente que es necesario para mantener contacto directo con el paciente. Las cifras de contagiados, lejos de disminuir, se multiplicarán y con ello también el peligro para los trabajadores. Hoy la institución cuenta con una trabajadora diagnosticada con COVID-19 producto de los riesgos laborales que pudieron prevenirse por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, motivo por el cual, se hace aún más necesario extremar las medidas de seguridad para evitar más contagios entre el personal de la salud y aquellos pacientes que concurren al Hospital”.

Los delegados sobre el personal contagiado dicen: “El 12 de abril se confirma que Rocío V., trabajadora del Hospital Ramos Mejía, da positivo a COVID-19 al exámen por hisopado nasofaríngeo por PCR cualitativo (ver prueba documental) y se encuentra internada en el Hospital Italiano. La compañera en cuestión trabaja en el sector de Neonatología del Hospital, sector al que no se le suministró los elementos de protección porque los protocolos del Comité de Crisis determinaban que no eras necesarios para ese sector del hospital. Concretamente, Claudia P. y Celia B. trabajan de enfermera directamente con los pacientes con COVID-19 y casos sospechosos del virus. La falta de insumos y los inadecuados elementos de protección, siendo insuficientes en su protecciòn hidrorrepelente. Durante la semana del 6 de abril al 10 de abril, no suministraron barbijos N95, habiendo suministrado al personal doble barbijo, material totalmente desaconsejable para el personal de la salud. El 14 de abril el Hospital se encontraba tratando al menos 8 pacientes confirmados con COVID-19 detectado, agregando a ello 8 pacientes más bajo casos sospechosos”.

“El 16 de marzo hemos firmado y entregado en mano a Fernán Quiroz, Ministro de Salud de la Ciudad autónoma de Buenos Aires, un petitorio donde manifestamos los insumos faltantes en aquel entonces, cuando en la Argentina habìa menos de 150 infectados y en el hospital había llegado el primer caso sospechoso de Coronavirus. La respuesta obtenida por la administración fue que, al no haber casos confirmados en nuestra institución, el servicio de infectología del Hospital y el Comité de Crisis, que se conformó para atender las circunstancias de la pandemia, determinaban que no era necesario el uso de los insumos de protección por el momento”.

“En los días siguientes, cuando empiezan a incrementarse los casos ingresados como sospechosos, el gobierno envió insumos o elementos de protección personal pero en cantidades insuficientes en relación a la demanda generada, no llegaban a satisfacer las necesidades de todos los turnos, dejando a una gran cantidad de trabajadores sin protección. Por otro lado, la calidad de los kits alcanzados tampoco era la adecuada, ya que, por ejemplo, las escafandras no corresponden con las tareas realizadas por un enfermero o un médico, por el contacto directo que se tiene con el paciente”.

“Los hechos, con sustento en la prueba acompañada, acreditan la verosimilitud en el derecho y peligro en la demora requeridos para la procedencia de la medida cautelar peticionada, que le ordene al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en su condición de empleador, que garantice y provea a los trabajadores de los elementos de bioseguridad necesarios e indispensables para el desempeño de sus tareas laborales como personal de la salud hasta tanto finalice la declaración de emergencia”, concluye la presentación judicial.

 

 

La presentación judicial incluye enlaces con notas de distintos medios de prensa, incluida una de la Revista El Abasto:

 

J.C.

Foto: GCBA

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