Un fotógrafo despedido. Un actor y tres actrices ensayando se reúnen con regularidad en un galpón deseando poner en marcha una obra de teatro.
Piden ayuda al gobierno para solventar los gastos y conseguir un espacio adecuado para montar su obra.
La muerte de un croupier que aconteció en un día de huelga es el argumento de esta puesta.
El encuentro del desempleado y una integrante del elenco marcando otra línea de acción en este grupo de artistas empeñados en expresar su arte.
Voluntad y ganas llevan a este elenco a reunirse y pasar letra a pesar de las dificultades económicas y la hostilidad de sus realidades. Es un encuentro donde los afectos y el amor a la actuación recicla su diario duro pasar.
Empresarios que dan respuesta al pedido ofreciendo ayuda a cambio de una idea macabra y bizarra. A partir de ahí la idea perversa introduce otros sentimientos y emociones en los actores.
Teatro dentro de un teatro.
Un ritmo tranquilo y artesanal mueve a los actores y actrices quienes interpretan con ternura y nostalgia sus roles.
Tiempos pausados. Silencios que se sienten y son muy bien recibidos por el público. Destacadas actuaciones donde lo “verdadero” está presente en toda la obra.
La puesta crea un clima intimista donde todo tiene un significado y un significante.
Un mensaje real y esperanzador.

Viviana Kessel
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FICHA TÉCNICA. Obra: La muerte de un croupier. Dramaturgia: Jorge Palant. Actúan: Jorge Cappusotti, Alejandra Colunga, Beatriz do Santos, Mario Mahler y Dora Mils. Vestuario: Jorgelina Herrero Pons. Iluminación: Jorgelina Herrero Pons. Video: Lucas Palant. Fotografía: Lucas Palant. Diseño gráfico: Nicolás Palant. Asistencia de dirección: Mercedes Kreser. Prensa: Daniel Franco. Dirección: Jorge Palant. Duración: 75 minutos. Tadrón Teatro y Café, Niceto Vega 4802. Reservas: 4777-7976.

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