Narrar la historia en los escenarios de Almagro
En el escenario del Teatro El Tinglado (Mario Bravo 948), en el polo escénico que une al Abasto con Almagro, un grupo de teatro viene sosteniendo una propuesta artística infrecuente para la cartelera porteña actual: contar la historia nacional a los más chicos a través de la risa y el juego escénico. El colectivo ha consolidado allí una agenda de funciones regulares que enriquece notablemente la grilla de actividades de la zona, ofreciendo contenidos específicos para escuelas e infancias, un segmento clave para la comunidad educativa que suele escasear en el circuito comercial e independiente tradicional.
La particularidad de este proyecto radica en haber fundado un género propio: la comedia histórica infantil. Esta identidad metodológica y estética logra esquivar la clásica solemnidad escolar y transforma las efemérides en experiencias vivas. Lo hace cruzando cuatro pilares transversales: la propuesta pedagógica (el teatro como motor de aprendizaje), la museológica (donde el objeto dialoga con el espectador), la histórica (que humaniza el discurso tradicional) y la literaria (mediante el uso de la dramatización y el relato descriptivo).
Del bronce al escenario
Detrás de este engranaje se encuentra la experiencia de sus creadores y directores: Héctor López Girondo (titiritero del Teatro General San Martín, actor y director), Raquel Prestigia como (licenciada y profesora en Letras por la UBA, semióloga y escritora) y Fabián Uccello (historiador, actor y director). El cruce de estas disciplinas permite que cada obra cuente con un minucioso respaldo documental, al punto de que sus textos pedagógicos son editados por el sello universitario EUDEBA bajo el título Comedias del Museo Viajero.
“El desafío central es bajar a los próceres del bronce para entenderlos en su contexto, con sus contradicciones y pasiones. El humor y los recursos teatrales nos permiten lograr que un chico de primaria conecte con la Revolución de Mayo o el Cruce de los Andes desde la empatía y la comprensión, no desde la simple repetición de fechas”, señalan desde la dirección.
Tres décadas de trayectoria
Este colectivo es, ni más ni menos, que El Museo Viajero. El nombre de la compañía sintetiza su larga e itinerante trayectoria de 31 años de labor, que incluye más de 21.000 funciones y un repertorio de 35 obras escritas. Su llegada a la sala de Almagro se dio tras finalizar en 2023 una histórica y recordada etapa de residencia en el Museo Histórico Cornelio Saavedra, período tras el cual el grupo continuó su labor de forma itinerante hasta afianzar sus temporadas actuales en El Tinglado.
La solidez de su trabajo en salas y escuelas a lo largo de estas tres décadas les ha valido el reconocimiento del Fondo Nacional de las Artes, el Instituto Nacional del Teatro, Proteatro y la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, entre otras instituciones científicas y culturales del país.
Una agenda en sintonía con el calendario escolar
Las funciones programadas en la sala de Almagro funcionan como un soporte dinámico para el ciclo lectivo, permitiendo a docentes y alumnos trabajar los hitos patrios directamente en el teatro, con puestas adaptadas según las edades de los contingentes:
Junio (Ciclo de la Bandera): Se presentará Celestiblanca (los días 9, 10, 11, 12 y 16 de junio a las 9, 10:30 y 14 hs), una puesta que explora los pormenores y las tensiones políticas en torno a la creación de la insignia por parte de Manuel Belgrano. Para el nivel inicial, se sumará Pequeño corazón (11 de junio a las 10:30 hs).
Julio (Ciclo de la Independencia): La cartelera virará hacia los sucesos de 1816 con Caminito Criollo (1 de julio), enfocada en los viajes y postas coloniales, y Alegría de la libertad (2 de julio), que retrata la trastienda política del Congreso de Tucumán.
Agosto (Ciclo de San Martín): En este período, las propuestas dedicadas al Libertador —como La juguetería de José (7 y 14 de agosto) y Cuentos con granaderos (10 de agosto)— se trasladarán temporalmente al circuito de Palermo, orientadas a los primeros niveles escolares.
Historia, educación y humor salen a escena en Almagro cada vez que El Museo Viajero da función.
J.M.C.