El Gobierno porteño anunció una serie de obras para prevenir anegamientos e inundaciones en el barrio de Boedo.
El Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbamana comunicó este miércoles: “Está en ejecución una ampliación en Inclán entre Muñiz y La Plata, donde se sumarán más de 140 metros de conductos”.
Hay que recordar que por la avenida La Plata hubo obras por la construcción de los carriles del Trambus eléctrico que unirá Nueva Pompeya con Aeroparque.
La obra en Boedo, al sur de la Comuna 5 que comparte con Almagro, se enmarca en un “plan de más de 15 obras pluviales focalizadas para optimizar el escurrimiento del agua en la calle y evitar anegamientos en puntos clave de distintos barrios porteños”, indicó el GCBA.
“En conjunto, las obras sumarán más de 5 kilómetros de conductos nuevos y beneficiarán de forma directa a más de 50.000 vecinos. Se trata de intervenciones diseñadas a partir de un registro preciso de las solicitudes realizadas por los vecinos y de los análisis técnicos derivados de las tareas de inspección y mantenimiento permanente de la red pluvial, lo que permite identificar con exactitud dónde, cuándo y cómo actuar”, expone el comunicado.
“Estas obras no siempre se ven, pueden pasar desapercibidas, pero son fundamentales para que el sistema pluvial funcione mejor. Intervenimos en puntos específicos, sin improvisación, reforzando la red y preparándonos para lluvias cada vez más intensas”, señaló el ministro de Espacio Público, Ignacio Baistrocchi.
El Gobierno porteño agrega: “Las obras de ampliación, readecuación y reparación de la red pluvial son intervenciones de precisión, que se suman al plan macro de grandes obras de infraestructura hidráulica que la Ciudad lleva adelante en paralelo, y buscan fortalecer la capacidad del sistema para responder ante eventos de lluvia cada vez más intensos”.
“Desde el inicio del Plan Hidráulico, el gobierno porteño lleva ejecutados más de 83 kilómetros de obras en las cuencas más críticas, como Maldonado, Vega, Cildañez y ahora Medrano. Como resultado de esta infraestructura, más de 2,5 millones de porteños y más del 80% de la superficie urbana se encuentran hoy protegidos frente al riesgo de inundaciones. Diagnóstico territorial: mapa de calor, la herramienta de planificación Para garantizar que cada intervención sea efectiva, la Ciudad creó un mapa de calor como herramienta de diagnóstico territorial”, explicó la Ciudad.
“Este mapa permite visualizar la concentración de reclamos registrados por los vecinos durante eventos de lluvia e identificar las áreas con mayor recurrencia de anegamientos. Una vez localizados esos puntos críticos, se realiza un análisis técnico para determinar qué tipo de solución requiere cada caso. Las obras pueden ser de tres tipos: Ampliación: incorporan nuevos conductos, sumideros y bocas de registro. Readecuación: modifican tramos existentes o reemplazan conductos subdimensionados para optimizar el escurrimiento. Reparación: corrigen daños o fallas puntuales para restaurar el funcionamiento normal de la red”, finalizó el GCBA.
J.C.