La escritora Silvia Maldonado, vecina de Almagro, acaba de publicar El bar de Tlalpan, su tercera novela, editada por Paradiso Ediciones. La obra se construye alrededor de la memoria de una mujer y de una generación atravesada por el exilio, la militancia política y la necesidad de reconstruir los vínculos después de experiencias marcadas por la pérdida.
Con 140 páginas, la novela tiene como figura central a Ana Filippi, una mujer nacida en Colombia, militante, viajera y marcada por una historia sentimental desgraciada. En vida, fue además una de las principales animadoras del Bar de Tlalpan, un espacio que funciona como refugio de exiliados latinoamericanos.
En ese lugar, entre conversaciones, tequila, recuerdos y esperanzas, un grupo de personas desplazadas por las circunstancias políticas construye una amistad que permanece a través de los años. Después de la muerte de Ana, esos amigos vuelven sobre su historia para intentar reconstruir quién fue, qué recorrido hizo y qué quedó de ella en quienes compartieron parte de su vida.
La novela avanza a partir de múltiples voces y fragmentos, que se van relacionando como las piezas de un rompecabezas. En ese recorrido aparecen también Simonetta, la hija de Ana; el escultor Leandro Vicálvaro y Moresqui, entre otros personajes que forman parte de una trama en la que las experiencias personales se cruzan con la historia política latinoamericana.
Más que reconstruir solamente la vida de una mujer, El bar de Tlalpan propone una mirada sobre una generación atravesada por el exilio, la militancia, la amistad, el duelo y la memoria. La muerte de Ana funciona como punto de partida para que sus compañeros vuelvan a reunirse y reconstruyan un pasado que se resiste a desaparecer.
Una novela entre el humor, la memoria y el policial
no de los aspectos particulares de la obra es la utilización del humor para abordar una historia atravesada por situaciones trágicas. Aunque incorpora elementos y recursos del género policial, la novela no se presenta como una obra policial tradicional.
El periodista y escritor Víctor Ego Ducrot, en una reseña publicada en La Tecl@ Eñe, plantea justamente que El bar de Tlalpan “no se inscribe en el género policial, pero sí juega con él”. Para Ducrot, el humor aparece como uno de los mecanismos que permiten apartarse de lo estrictamente trágico y descubrir aquello que permanece oculto detrás de cada trama y de cada personaje.
El lenguaje ocupa, además, un lugar central en la construcción de la novela. Los diferentes narradores aportan sus propias voces y perspectivas, mientras que los registros lingüísticos de distintos lugares de América Latina se cruzan a lo largo de la historia.
En ese sentido, Ducrot destaca “el humor desde los múltiples registros de la lengua” como uno de los rasgos distintivos de la narrativa de Maldonado. La palabra se convierte así en una herramienta para recuperar experiencias, identidades y formas de mirar el pasado.
La contratapa del libro fue escrita por el novelista Sergio Olguín, quien define a la obra como una “novela coral de voces poderosas” que combina lo íntimo y lo político. También señala que la historia avanza como piezas de un rompecabezas que terminan formando una imagen de personajes atravesados por la memoria y el duelo.
Para Olguín, El bar de Tlalpan es también una novela sobre una generación y sobre la necesidad de recordar. La reconstrucción de la vida de Ana permite recuperar una experiencia colectiva y plantea preguntas alrededor de la justicia, la memoria y la persistencia de los vínculos.
La trayectoria de Silvia Maldonado
La nueva novela se suma a una trayectoria que combina literatura, antropología, lingüística y gestión cultural. Maldonado nació y vive en Buenos Aires y es antropóloga y lingüista, egresada de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) de México, institución donde transcurrió su exilio después del golpe de Estado cívico-militar de 1976.
También fue profesora de la Universidad de Buenos Aires y durante más de dos décadas estuvo vinculada a la actividad cultural de la Cancillería Argentina, donde se desempeñó como curadora del área de Letras de la Dirección de Cultura.
En 2007 publicó El ícono de Dangling, también por Paradiso, novela que fue finalista del Premio Clarín en 2006. Dos años después apareció La bienaventuranza, completando una obra narrativa que ahora incorpora El bar de Tlalpan.
La experiencia del exilio y su formación como antropóloga y lingüista constituyen parte del recorrido intelectual de la autora y dialogan con una novela en la que la memoria individual se encuentra permanentemente con la historia colectiva.
El Bar de Tlalpan, dentro de la ficción, es mucho más que un escenario. Es el lugar donde un grupo de exiliados encuentra una comunidad y construye vínculos frente a un contexto político que los obligó a dejar sus países. Décadas después, ese espacio imaginario se transforma en el punto desde el cual los personajes intentan recuperar una historia que la muerte no consiguió cerrar.
La presentación en La Orquídea
En el marco de la publicación del libro, Maldonado realizará la presentación oficial de El bar de Tlalpan el jueves 17 de septiembre a las 19 en el Bar Notable La Orquídea, ubicado en Avenida Corrientes 4101, esquina Acuña de Figueroa, en Almagro.
La autora estará acompañada por Susana Calando, Ricardo Nacht y Eduardo Sguiglia, en un encuentro que permitirá conversar sobre la novela, sus personajes y los temas que atraviesan la obra.
Así, uno de los bares tradicionales del barrio será el escenario elegido para presentar una novela que, desde la ficción, vuelve sobre una parte de la historia latinoamericana y sobre los vínculos construidos por quienes debieron atravesar el exilio.
J.M.C.
Foto retrato de arriba: Foto de la autora tomada del x.com de la revista “La tecla eñe”, tomada por Alejandra Zabala.
En el Raigón de Luisa Graciela Heit
Este mes nos contactó otra lectora, Luisa Graciela Heit, quien acaba de publicar su novela En el Raigón. Aprovechamos para presentar su libro en este número acorde temáticamente.
En su contratapa presenta: “Hay lugares que parece existir al margen del tiempo, sostenidos apenas por el rumor del oleaje y la complicidad de la arena. El Raigón es uno de ellos”. Más adelante profundiza: “Esta historia comienza con la intriga que le suscita a una adolescente un extraño, solitario y hosco habitante de su tranquilo pueblo, a quien va conociendo entre mates y preguntas no siempre respondidas, y casi sin darse cuenta se va forjando una amistad que la conduce a un futuro distinto al que le esperaba según las tradiciones.
”Continúa con un raro hallazgo que deja a los personajes llenos de incertidumbre y cuestionamientos. ¿Quién es? ¿Quién fue? ¿Cómo llegó? ¿Se sabrá? Y a partir de aquí, siguen unas exquisitas páginas llenas de suspenso…