La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires comenzó a analizar un proyecto de declaración que promueve la creación de un nuevo espacio verde de uso público en el barrio de Almagro, en un terreno ubicado en la calle Francisco Acuña de Figueroa 981.
La idea dereutilizar el predio público nacional está vigente desde hace años a través de vecinos y del colectivo Relieve. El caso tomó notoriedad en el último tiempo porque la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) intentó rematarlo varias veces, sin éxito. Los ciudadanos presentaron en el pasado un proyecto de Ley en forma particular y ese mes lo volvieron a ingresar.
La iniciativa, identificada como expediente 839-D-2026, fue presentada por la legisladora Claudia Neira (Fuerza por Buenos Aires), junto a Matías Barroetaveña, Juan Pablo Modarelli (FxBA), María Graciela Ocaña, Emmanuel Ferrario (Confianza y Desarrollo) y Manuela Thourte (UCR). Actualmente, el proyecto se encuentra a la espera de ser girado a comisión y aún no ha sido sancionado.
El texto plantea que la Legislatura vería con agrado que el Poder Ejecutivo porteño impulse las acciones necesarias para desarrollar en ese predio un espacio verde público, concebido incluso como una posible “micro reserva urbana”.
En los fundamentos, la iniciativa destaca la importancia de los espacios verdes como elementos clave para el equilibrio ambiental, social y sanitario de las ciudades. En ese sentido, subraya que estos espacios favorecen la recreación, el encuentro comunitario y la mejora de la calidad de vida, además de contribuir a mitigar los efectos de la contaminación y del cambio climático.
El proyecto también señala que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires presenta un déficit de espacios verdes en relación con los estándares internacionales, con un promedio estimado de seis metros cuadrados por habitante, por debajo de los valores recomendados por organismos internacionales. Esta situación se vuelve más crítica en la Comuna 5 —que incluye a Almagro—, donde los índices son considerablemente menores.
El predio en cuestión pertenece al Estado nacional y, según se indica, se encuentra en proceso de enajenación. Actualmente es un terreno baldío con presencia de vegetación espontánea, lo que motivó el interés de vecinos y organizaciones que impulsan su preservación como espacio verde.
En ese marco, el proyecto retoma una propuesta promovida por el colectivo “Relieve”, que plantea la creación de un espacio público que permita conservar el valor ambiental del lugar y mejorar las condiciones urbanas del entorno.
Además, la iniciativa menciona distintas herramientas urbanísticas que podrían facilitar la concreción del proyecto, como convenios interjurisdiccionales, planes de detalle o mecanismos de promoción de espacios verdes, sin recurrir necesariamente a la expropiación.
También se hace referencia a normativas vigentes —como el Plan Urbano Ambiental y artículos de la Constitución nacional y local— que reconocen el derecho a un ambiente sano y promueven la ampliación de espacios públicos accesibles.
El proyecto deberá avanzar en su tratamiento legislativo para definir si se formaliza el pedido al Poder Ejecutivo y si el predio puede ser destinado a un nuevo espacio verde en una de las zonas con menor disponibilidad de este tipo de áreas en la ciudad.
J.C.