Eso nos pasó queridos y amigos lectores, no tenemos un colchón para soportar esta recesión económica que vive el país.
En nuestra comuna se ve día a día, el que alquilaba un departamento en la zona no pudo renovar su contrato dado a los incrementos que llegaban hasta un 50 por ciento, entonces ese segmento se trasladó a las pensiones, conozco familias en nuestro barrio que se debieron reacomodar en una habitación cuatro personas con baño a compartir por 6500 pesos al mes, mientras tanto el que alquilaba una pieza por 6500, no pudo mantenerse por que el trabajo informal y de día a día, cayo entonces aquel inquilino de piezas quedo expulsado tratando de vivir en los pocos albergues estatales o sino en las esquinas con colchones.
Así estamos ese es el escenario, aunque hay gente que todavía quiere tapar el sol con un dedo.
El gobierno habla de gradualismo y actuó totalmente al revés, con tartifazos jamás pensados donde solo se ven beneficiados las empresas prestadoras de servicios y nada más… Porque no nos creamos ese caramelo que se nos quieren vender que se invierte en infraestructura, pero, por favor, ¡la gente no es tan tonta! Me duele que se tome por idiota a la gente, ahora se negoció con el FMI, como tantas veces se hizo, recuerdo cuando era chico veía pintadas que decían no al FMI, parece que en mis 50 años veo que todo vuelve. El ajuste no la hace la clase política, lo tenemos que hacer nosotros, y repito no tenemos colchón para la recesión, el gobierno nacional asfixia al ciudadano con todas sus herramientas y genera parálisis en la sociedad.
A veces los ajustes deben hacerse donde hay un colchón o una red de contención, una pena que siempre tengamos que padecer la misma historia y la misma dependencia de los capitales extranjeros. Me encantaría que mi país y mi pueblo tenga autonomía e independencia, no podemos seguir dependiendo de los capitales externos que nos terminan imponiendo reglas asfixiantes. Necesitamos si o si más sensibilidad social de nuestros dirigentes, de una vez por todas alguien debe gobernar para la gente.
Quiero también mencionar con todo respeto a todos los que conozco de nuestro querido barrio que sobrellevan esta devaluación con recesión con total dignidad, vendiendo sus cosas en la Plaza Almagro, para poder sacar la diaria para subsistir

Eduardo Scofu
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