Fue el cierre del Festival Internacional de Buenos Aires y contó con obras de teatro, intervenciones, poesía sobre la calle Guardia Vieja.
La Calle Guardia Vieja se convirtió en una peatonal inundada de colores, poesía, teatro y una enorme muchedumbre que superó todas las expectativas. La noche del sábado 1 de febrero se celebró la Maratón Abasto, por segundo año consecutivo, como cierre de la edición 13 del FIBA (Festival Internacional de Buenos Aires).
El Ministerio de Cultura porteño organizó y convocó a vecinos, fuerzas vivas, artistas para exponer la rica vida cultural de la que goza el Abasto durante todo el año. Se complementó con la presencia de artistas contemporáneos como Juan Ingaramo, Hernán Casciari, Los Tabaleros, Zoe Gotusso, Silvina Moreno.
El resultado final arrojó un gran crecimiento en la convocatoria: en la Maratón de 2019 hubo 70.000 personas en cada una de las dos jornadas, mientras que el 1 de febrero asistieron 120.000.
Entre Agüero, frente al shopping, y Bulnes, se montó una peatonal con actividades al aire libre en más de 40 bares, teatros, centros culturales; incluso en negocios particulares y en la estación Carlos Gardel del subte B (Corrientes y Agüero).
Hubo escenarios en las esquinas con Bulnes, Billinghurst, Sánchez de Bustamante. También un balcón del Canal de la Ciudad (Guardia Vieja, casi Agüero) ofició como espacio para música en vivo.
Los bares sacaron las mesas a la calle, con lleno total. La Casona Cultural Humahuaca hizo los suyo con gratifería incluida y afiches de RIOBA (Red de Instituciones de Once, Balvanera, Abasto). Algunos, cómo el flamante Viro de Guardia Vieja y Bustamante o El Canario Rojo, ofrecieron exposiciones y música en vivo en su interior.
Otro punto saliente de la Maratón fueron las actividades al aire libre. Por caso hubo maquillaje artístico y peluquería sobre la vereda de Guardia Vieja casi Gallo. Al lado había talleres para hacer abanicos y encuadernación. También había metegol sobre Guardia Vieja casi Mario Bravo. Al lado estaba la intervención Yo famose, que invitaba al público a convertirse en celebridad mediante una performance de entrevista.
En la estación Carlos Gardel de la Línea B se exhibieron dos instalaciones, a cargo de la artista Melisa Zulberti, La pecera y La nieve que reflejaron personajes en situaciones de verano y de invierno, con el objetivo de que los espectadores experimentaran un momento relajado y lúdico, según los organizadores.
Cómo ocurrió el año pasado, hubo actividad cultural dentro de varios negocios. Así ocurrió en el lavadero Punta Cana y la barbería The Gillette Barbershop de Guardia Vieja y Gallo, donde artistas recitaban poesía e interactuaban con el público.
En el lavadero de Mario Bravo exhibían una limusina intervenida con balazos de pintura. En la misma esquina se montó una fiesta electrónica sin parlantes, los participantes usaban auriculares, con Dj incluido.
Las intervenciones artísticas se manifestaron en los muros del Abasto. Fijaron pegatinas en el frente del ex Teatro del Abasto, en Humahuaca y Sánchez de Bustamante, también en el frente de la obra en construcción de Gallo y Guardia Vieja. Sumaron los muros de Guardia Vieja y Mario Bravo.
Hicieron en vivo murales alusivos frente a la Troquet de Henry en Guardia Vieja y Bustamante, también al lado del Uniclub, en Guardia Vieja y Gallo.
Terminado el horario oficial de la Maratón, miles de personas permanecieron en las calles del Abasto. Algunos lo hicieron en los bares y centros culturales, otros tantos en el espacio público, con eje en Bulnes y Guardia Vieja. En esta esquina es usual que los jóvenes permanezcan hasta altas horas en rondas de amigos. Incluso hay quienes llevan instrumentos musicales y hacen recitales breves acústicos.
Por segundo año consecutivo, la Maratón Abasto fue una peatonal de arte donde se condensó el trabajo que realizan a diario las fuerzas vivas del barrio. Fue una experiencia enriquecedora para sus hacedores, un descubrimiento para nuevos públicos y la muestra tangible de la identidad del Abasto.

Juan Manuel Castro
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Ciudanza en el Parque de la Estación

Dentro del FIBA se realizó Ciudanza. Hubo funciones en torno al Paseo del Bajo y también en el Parque de la Estación de Perón y Gallo. Se presentaron estos trabajos: Algo semejante (Bárbara Pebé); Dentro de elles (Debora Migliani y Andrés Rivas); Desde adentro (Florencia Savoia); Les Idiots… O la fragilidad del consenso (Cintia Dattoli); Taller de montaje: Memorias salvajes (Igor Calonge).

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