El barrio en una vitrina: entre el diseño y el coleccionismo, un grupo de desarrolladores crea miniaturas de sitios emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires, incluida la zona del Abasto, su Mercado y su transporte.
A través de técnicas como la impresión 3D, el modelado digital y la fabricación artesanal, distintos diseñadores locales están dando forma a una colección de objetos que combinan arquitectura, memoria urbana y cultura material. El resultado: piezas que permiten llevar fragmentos del paisaje cotidiano a la mesita de luz con un nivel de detalle y respeto patrimonial que asombra.
Uno de los exponentes de este fenómeno es Ariel Roldán, creador de Ariel Roldán Design (@ar.print3d), quien desarrolla modelos tridimensionales de construcciones icónicas. Su catálogo incluye un cuidado repertorio de 39 piezas creadas íntegramente por él, entre las que se destacan cúpulas porteñas, edificios históricos y monumentos reconocibles como el Palacio Barolo, la Confitería El Molino o la Facultad de Derecho.
Entre los modelos vinculados al área del Abasto sobresale la reproducción de los imponentes arcos del antiguo Mercado de Abasto. Esta pieza no solo evoca la identidad barrial, sino que se transforma en un objeto de uso cotidiano a través de sus versiones lumínicas. Recientemente, a sus tradicionales diseños de conexión eléctrica, Roldán sumó una línea de lámparas portátiles a pilas, ideales para ubicar en cualquier rincón del hogar sin depender de los cables. En esta nueva propuesta se destaca la versión del Mercado de Abasto, con una altura de 20 centímetros, que se suma a las opciones de las cúpulas del Palacio Barolo y del Congreso de la Nación, desarrolladas en tamaños de 22 centímetros con base incluida, además de sus variantes de mayor escala.
El proceso detrás de estas piezas combina diseño digital, impresión 3D y trabajo manual. Cada modelo es desarrollado desde cero, lo que implica investigación arquitectónica, pruebas de escala y ajustes técnicos para lograr un equilibrio entre fidelidad y funcionalidad. La lógica de estos productos no es únicamente estética; también responden a una forma de apropiación simbólica del espacio urbano. Tener en casa una cúpula, un edificio o un ícono barrial implica construir una relación afectiva y tangible con la ciudad.
En paralelo, otros creadores trabajan sobre la idea de miniaturizar elementos del transporte y la infraestructura que definen el día a día de los vecinos. Es el caso de Julián Quispe (@juli.models_), un emprendedor que desarrolla trenes a escala y realiza réplicas detalladas del Ferrocarril Sarmiento, ampliando el repertorio de objetos vinculados a la vida cotidiana porteña y a la fisonomía de la zona de Once.
La recreación de escenas urbanas también alcanza al diseño arquitectónico más específico de la zona. Un ejemplo reciente es el modelo a escala 1:25 de la histórica boca de subte de la estación Congreso de la Línea A, en Rivadavia y Entre Ríos, justo en el límite entre Balvanera y Monserrat. La pieza, desarrollada por el estudio local OD (@od.studioar), reproduce con precisión el acceso metálico característico de una de las líneas más antiguas de América Latina. Se trata de un diseño emblemático que los vecinos reconocen perfectamente, ya que se replica en otras estaciones clave del eje comercial y barrial, como Pasco y Plaza Miserere en pleno Once, o la estación Loria (Rivadavia y Loria), en el límite donde Balvanera se cruza con Almagro.

Desde el estudio OD, conocidos también por sus recreaciones de fachadas emblemáticas como la del Luna Park o réplicas personalizadas de casas familiares, destacaron que el proyecto requirió muchas horas de diseño, pruebas y errores para lograr un modelo único y “orgullosamente argentino”.
Mediante el trabajo artesanal y minucioso de estos diseñadores, el paisaje cotidiano se vuelve una obra de arte portátil. Los objetos recuperan aquellos detalles de nuestra identidad urbana que muchas veces pasan desapercibidos en el tránsito diario, permitiendo que la mitología y la arquitectura del Abasto y sus alrededores encuentren un nuevo espacio en la intimidad del hogar.
J.M.C.