Efectivos policiales desalojaron a la gente que dormía en los alrededores del ingreso principal al Hospital Ramos Mejía, sobre la calle Urquiza, altura Agrelo, en el barrio de Balvanera.
No es la primera vez que se realizan operativos de este tipo, en el que participan otras áreas del Gobierno porteño como la de espacio público.
Como pasa en estos casos, había un sector vecinal que se solidarizaba con la gente sin techo y hasta les acercaba comida caliente. Por el otro, había grupos vecinales que pedían a las autoridades el desalojo de la “ranchada”, alertaban por suciedad y peligro.
Finalmente, el procedimiento de desalojo se realizó en la mañana del martes 5 de mayo y fue llevado adelante por personal de la Comisaría 3A, en el marco de lo que definieron como un operativo de “ordenamiento y liberación del espacio público”.
Como se viene informando, este tipo de operativos son usuales en Once, Abasto y alrededores. Hay intervenciones ante reclamos puntuales de ciudadanos o también hay operativos de patrullaje para levantar ranchadas y reubicar a la gente que duerme en la vía pública.
Días atrás, hubo varias publicaciones en redes sociales con quejas de vecinos por la presencia de los sin techo en la puerta del hospital. Tenían colchones, carpas y ropa sobre las rejas.
“Terrible ranchada con personal policial parado en el lugar y una dependencia policial justo enfrente”, señalaba un mensaje de un vecino que fue difundido por la agrupación Buenos Vecinos BA, que está activa contra manteros y otros usos del espacio público.
Sin embargo, otras voces del mismo barrio plantean una mirada opuesta. Desde la Red de Vecinos Manzana 66 Verde y Pública cuestionaron el operativo y denunciaron la falta de políticas efectivas para abordar la problemática. “Hace unos días se difundió la solidaridad de los vecinos con las personas en situación de calle, dándoles comida caliente y abrigo. Parece que eso motivó la decisión de ‘despejar’ el lugar”, expresaron.
La organización también apuntó contra el sistema de asistencia del Gobierno porteño, al que consideran desbordado. Según señalaron, intentaron comunicarse con la línea 108 —destinada a la atención de personas sin techo— sin obtener respuesta, y aseguraron que en el parador de Combate de los Pozos no había cupos disponibles. “La respuesta no puede ser el desalojo cuando el sistema de asistencia está colapsado”, advirtieron.
J.C.