“Que la gente que habita Pichuco se apropie del espacio, se trata no solo ofrecer una propuesta como un taller o una actividad, sino que la gente pueda proponer ideas, poblar este espacio, hacer que surjan proyectos nuevos”. Nacido el 29 de febrero de 2020, el espacio cultural ubicado en Hipólito Yrigoyen 3824 celebró su cuarto aniversario junto a vecinos, habitués, talleristas y personas que contribuyen en el día a día de esta gesta colectiva que hoy forma parte de la Red Cultura Almagro y del Movimiento de Espacios Culturales y Artísticos (MECA).

En este espacio se realizan ciclos mensuales como una roda de samba, también peñas, milongas, conciertos. “Siempre tenemos proyecciones, charlas, debates, prestaciones de libros, es muy ecléctico el espacio, siempre con un lineamiento particular. También vamos a trabajar con un bachillerato, una escuela para adultos. El objetivo es mantener el espacio siempre abierto”, señala Micaela, una de las integrantes del grupo que lleva adelante Pichuco desde sus inicios.
“Nos nutrimos de todas estas propuestas, la reciprocidad de poder compartir estas ideas y proyectos es fundamental”, resalta sobre el espíritu del espacio cultural.
El sábado 2 de marzo por la tarde realizaron el festejo por su cuarto aniversario, el cual incluyó una feria de emprendedores, “Retratos x Videollamada”, una muestra de fotografía analógica gestada en el 2020 presentada por Maru Rasdolsky. También hubo música en vivo: tangos de Juan Massimo y una roda en vivo a cargo de Coisa de Mandinga.
“El festejo fue una caricia al alma, un subidón de energía. Fueron cuatro años muy diversos, entre ellos estuvo la pandemia. Cada año fue muy complejo, no es nada fácil llevar un lugar con semejante estructura”, asegura Micaela y agrega: “Fue lindo ver el espacio lleno de gente, vecinos, compañeros y compañeras, gente del barrio, amigos, familiares. Son momentos donde uno se aleja un poco y ve la situación desde otro lugar y dice bueno, valió la pena, vale la pena. Son encuentros en donde uno se llena de energía para seguir adelante”.
La propuesta de abrir un centro cultural en el barrio de Almagro surgió a mediados de 2019 entre militantes de la Agrupación Compañeres, la cual ya contaba con una unidad básica y un comedor en el territorio de la Comuna 5 (Almagro y Boedo). “Decidimos abrir un espacio con una impronta más cultural. Nos juntamos compañeros y compañeras, gente que conocíamos del barrio y que sabíamos que podía ser parte del proyecto”, repasa Micaela.
“Cuando generamos un grupo humano sólido, empezamos a buscar un lugar físico. Dimos con un inmueble que estaba bastante derruido, pero que nos daba la posibilidad de abrir a principios de 2020. Lo alquilamos y empezamos a trabajar para acondicionarlo. El 29 de febrero de 2020 pudimos abrir las puertas. Lo hicimos con mucho miedo porque no sabíamos que iba a suceder con el contexto de la pandemia. Abrimos de todos modos para generar un espacio cultural, un lugar que pudiera ser habitado por los vecinos”, repasa Micalea.
“Si bien teníamos una idea y una estrategia, la impronta del espacio cultural se fue dando sola, fue lo más lindo”, repasa sobre los primeros momentos de Pichuco. Luego, señala que el perfil del espacio se vio modificado por la pandemia y las dinámicas que supuso la cuarentena: “Tuvimos que ponerle toda la energía y sostener el lugar pese a que no podíamos tener una agenda cultural. Empezamos a darle una impronta de ayuda para la gente afectada por la situación: abrimos un comedor, entregamos viandas, hacíamos una feria con emprendedores los sábados, fuimos un punto de entrega de bolsones de comida del programa Más Cerca es Más Justo de cooperativas y pequeños productores”.
“Cuando se empezó a abrir la situación en el país y la cuarentena mermó sí volvimos a poner energía en la pata cultural. Ahí articulamos con otros espacios culturales de Almagro y nos metimos en la Red Cultura Almagro en la cual habitan varios espacios locales. Somos parte de la red y tenemos reuniones, nos ayudamos entre nosotros. Hicimos actividades en común, esa articulación es cada vez más sólida”.
“También somos parte de MECA. Eso nos sirvió para articular con más espacios de otras comunas. Así tejemos una red más amplia. Pudimos ampliar nuestra presencia y dar a conocer nuestras actividades”.
Este tipo de articulaciones son clave y más en el contexto actual. “La escena cultural está compleja y hostil, es algo a nivel nacional. Hoy en día con la coyuntura que transitamos la cultura y el arte están siendo tocadas de manera repentina, abrupta. Hay muchos recortes financieros y se están relegando políticas públicas que ya estaban delineadas. Están cerrando espacios, hay recortes en la administración pública de la cultura. Es un momento muy hostil, el Gobierno actual no le da importancia ni relevancia a todo lo que es el arte, la cultura y el territorio”.
“En estos tiempos complejos lo más importante es el arraigo territorial y que todos los espacios que habitamos generen una estructura sólida, plantear que nadie se salva solo. Es importante tener una lucha articulada entre espacios para generar una red sólida, bancar, salir a las calles a luchar por todos los derechos adquiridos y conquistados. Que no toquen a nadie, a ningún espacio. Que puedan seguir trabajando. La cultura, el arte, el territorio y la militancia son las cosas que necesitamos para salir adelante”, concluye Micaela de Espacio Pichuco.

J.M.C.

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