El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires autorizó la factibilidad de localización del uso sanitario para un proyecto que prevé la instalación de un Centro Médico u Odontológico de gran escala en un edificio ubicado en Bartolomé Mitre 3637/3659 y Mario Bravo 110/120/124/128/138, en el barrio de Almagro.
La decisión fue formalizada mediante la Disposición N° 425/DGIUR/26, publicada en el Boletín Oficial porteño, tras la intervención de la Dirección General de Interpretación Urbanística (DGIUR) y el Consejo Asesor del Plan Urbano Ambiental (CAPUAM), que evaluó la viabilidad del proyecto dentro del Código Urbanístico vigente.
Un centro médico de gran escala
El proyecto prevé la transformación de un edificio existente de varias plantas —que en el pasado funcionó como frigorífico— en un establecimiento sanitario de alta complejidad ambulatoria vinculado a la UOCRA y al Sanatorio Franchin.
Según el expediente, el desarrollo contempla la instalación de aproximadamente 85 consultorios médicos de atención primaria, además de sectores especializados y servicios complementarios.
Entre las áreas previstas se incluyen:
Consultorios médicos generales
Espacios de rehabilitación pediátrica y de adultos
Sector de kinesiología con boxes y gimnasio
Oficinas administrativas
Archivos y depósitos vinculados al funcionamiento institucional
Áreas de carga y descarga
Espacios para ambulancias
Estacionamiento en subsuelo
La superficie total del proyecto supera los 7.700 metros cuadrados, de los cuales alrededor de 6.700 m² corresponden a superficie cubierta.
Un edificio reconvertido
El inmueble se encuentra en una Área de Media Mixtura de Usos del Suelo 2 (A), una zonificación que admite actividades residenciales, comerciales y de servicios de mediana intensidad.
El edificio existente fue originalmente una estructura industrial y posteriormente adaptado parcialmente para usos administrativos y médicos, con consultorios ya en funcionamiento en una parte del predio.
El nuevo proyecto prevé ampliar significativamente la superficie destinada a atención sanitaria, además de incorporar nuevos sectores de servicio.
Condiciones urbanísticas y exigencias
La autorización otorgada no implica la habilitación definitiva del establecimiento, sino la factibilidad urbanística para el uso propuesto, un paso previo dentro del régimen del Código Urbanístico.
El expediente establece además condiciones específicas de funcionamiento, entre ellas:
20 módulos de estacionamiento vehicular
4 espacios para bicicletas
4 áreas de carga y descarga
Espacios adicionales para ambulancias
Según el análisis técnico, el proyecto incluso contempla una dotación de estacionamiento superior a la exigida por normativa.
Evaluación del impacto urbano
El informe oficial señala que el entorno del inmueble presenta una alta densidad edilicia con predominancia de usos residenciales, comerciales y de servicios, aunque sin establecimientos sanitarios de características similares en la cuadra inmediata.
A su vez, el área es considerada de buena conectividad, próxima a avenidas principales, accesos viales y transporte público.
En ese marco, el proyecto fue categorizado como de “sin relevante efecto con condiciones” en términos de impacto ambiental, según la normativa vigente.
Qué implica la decisión
La disposición establece que el uso sanitario solicitado es compatible con el Código Urbanístico, aunque queda sujeto a la aprobación final de obra y habilitación por parte de los organismos competentes.
En términos administrativos, se trata de una factibilidad de localización, es decir, la autorización urbanística para que el proyecto pueda avanzar en su etapa de desarrollo y tramitación final.