Son momentos complicados donde vienen pasando cosas difíciles. Desde soportar autoridades extremistas y agresivas hasta sentir que el sol se oculta mucho más que lo habitual. Como si fuera poco, tiemblan tierras de nuestra América y también hay incendios e inundaciones. Ante todos estos fenómenos deberíamos sumarle las guerras y la violencia, algunas lejanas pero otras cercanas, con represiones inauditas a las protestas sociales con alevosas maniobras de utilizar atentados de falsa bandera, aunque solo sea para lanzar piedras.

En estos momentos debemos mantener la calma y actuar más humanamente que nunca, porque es fácil embarrar la cancha y que todo sea “lo mismo”. Más difícil es, por cierto, para los políticos que realmente valoren nuestro suelo y no estén dispuestos a la vil entrega a los grandes capitales transnacionales y el dominio absoluto de nosotros IA mediante. Y nótese que mezclo cuestiones que podrían separarse, sin embargo, ambos son síntomas del mismo fenómeno. Personajes en las sombras que pretenden adueñarse de lo nuestro y de nuestras vidas.
No soy quién para dar consejos, porque no me corresponde, pero sí puedo recomendar algunas cosas muy generales que de vez en cuando es bueno rememorarlas. Ante todo ésto, es más importante que nunca, retomar el control de nuestra vida, en particular de nuestra mente y de nuestra salud que es la que nos permite continuar en este plano. Eso significa no dedicarle demasiado tiempo a las pantallas, o al menos elegir muy bien el contenido que nos “alimenta”. Luego que la comida que injerimos sea con productos lo más naturales que podamos y de modo equilibrado. Además, hacer ejercicio, evitar el estrés y descansar bien para no necesitar que otros intervengan en nuestra salud -salvo que no nos queden opciones- porque esos sistemas están muy saturados.
Busquemos que nuestro corazón esté tranquilo. Hagamos viajes o al menos cortas escapadas a la naturaleza. Recordemos que el sol nos brinda vida en forma de energía vital y hasta Vitamina D, así que cuando se filtre algún rayito entre tanta extraña nube aprovechémoslo.
Cuidemos nuestra esencia, nuestra familia y nuestros seres cercanos y si podemos seamos conscientes de que la humanidad es toda una, así que tratemos de hacer eso extensivo a los seres que crucemos en el trabajo, por el barrio o viajando. El sabio más conocido del mundo dijo algo así como que ´es fácil amar a nuestros seres queridos, lo difícil es amar al enemigo…´
Arrancar el día con una sonrisa ante el espejo fue la primera rutina que me dio mi maestro de Yoga… ¡la recomiendo! Porque nos permite no solo pasar mejor el día sino también reconectar con nuestra esencia amorosa. En nuestro interior todos sabemos que “el amor es más fuerte” como nos regaló Fito Paez en su famoso tema (cuya letra de Daniel Martín y Fernando Barrientos).

Rafael Sabini

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