El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires puso en marcha una actualización normativa que redefine el rol de los tradicionales puestos de diarios y revistas, con la incorporación de nuevas actividades comerciales y una flexibilización parcial de su funcionamiento.
En la zona del Abasto y alrededoes hay experiencias de este tipo. Por ejemplo, en Corrientes casi Salguero funciona desde fines del año pasado Journal Café. “Antes, este rincón acercaba noticias. Hoy sigue conectando personas, pero con aroma a café recién hecho. Donde antes se buscaban titulares, hoy se encuentran pausas, charlas y momentos que valen el día”, indican sus hacedoras en redes. Tiempo atrás lo gestionó un director de cine que realizó cortos con vecinos.
En la zona universitaria límite entre Balvanera y Recoleta abrió Rito, que desde noviembre pasado funciona en avenida Córdoba 2150.
La medida alcanza a los 1.025 kioscos habilitados en el distrito y se inscribe en un proceso de reconversión del sector, que en los últimos años incorporó funciones complementarias como puntos de retiro de encomiendas, cobro de servicios y venta de productos no editoriales.
Con el nuevo esquema, los puestos podrán sumar la venta de café al paso, bebidas sin alcohol, productos de panificación y artículos de consumo cotidiano, aunque deberán mantener como eje principal la comercialización de diarios y revistas.
El jefe de Gobierno Jorge Macri defendió la iniciativa al señalar que el modelo anterior había quedado desactualizado frente a los cambios del mercado y sostuvo que la decisión apunta a permitir la adaptación del sector.
En paralelo, el Ejecutivo porteño mantuvo una mesa de trabajo con actores vinculados a la actividad, incluyendo representantes de canillitas, distribuidores, editoriales y el rubro gastronómico, en una instancia de coordinación política y sectorial.
De esa reunión participaron el jefe de Gabinete Gabriel Sánchez Zinny y el ministro de Desarrollo Económico Hernán Lombardi, junto a autoridades del área de ordenamiento urbano, que fueron las encargadas de diseñar los lineamientos técnicos de la norma.
Entre las disposiciones centrales se establece que los puestos no podrán obstaculizar el tránsito peatonal ni incorporar mobiliario sobre la vereda, y tampoco podrán instalarse frente a locales gastronómicos ya existentes para evitar superposición de actividades.
Asimismo, se exige el cumplimiento de condiciones de higiene, seguridad eléctrica y manejo de residuos, además de la realización de capacitación en manipulación de alimentos cuando corresponda.
Los permisos para ampliar la actividad deberán tramitarse de forma digital a través de la plataforma de Tramitación a Distancia Trámites a Distancia (TAD), mediante solicitud de modificación de la habilitación comercial vigente.
J.C.
Foto: Revista El Abasto