El cruce parece improbable, pero en GardELindio. Mitos Argentinos (Editorial Dunken, 2025), el educador y escritor Mariano Echenique demuestra que entre Carlos Gardel, el Morocho del Abasto, y Carlos Alberto Solari existen más conexiones de las que la historia oficial suele admitir.
A partir de una investigación que recorre más de mil canciones, el autor propone una lectura original sobre los mitos, los márgenes y las emociones que atraviesan la cultura argentina. El libro incorpora, además, una mirada singular sobre el Abasto como núcleo formativo del sentir porteño y clave en la construcción simbólica del universo gardeliano.
Doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad Nacional de La Plata y actual subsecretario de Educación Media en la Universidad de Buenos Aires, Echenique combina en este libro su formación académica con una fuerte experiencia en la música: estudió con Isa Portugheis, fue mánager de Palo Pandolfo y hoy lidera la banda Gardelindios.
La idea del libro tiene un origen personal. “Empecé a ir a ver a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota a principios de los 90. Me cautivaron la música, pero sobre todo las letras: eran muy viscerales, muy frontales, muy distintas al resto del rock argentino”, repasó el autor. Con el tiempo, esa experiencia derivó en una intuición más profunda: “Descubrí que había algo profundamente arrabalero en esas letras, algo que me remitía directamente al tango”.
Ese descubrimiento lo llevó a emprender una investigación exhaustiva: el análisis de 922 canciones de Gardel y más de 200 del universo Redondos/Solari. “Encontré 14 temas en común —explica—: la cárcel, el cabaret, los marginales, los barrios, el carnaval, las drogas, el amor y la traición. Eso confirmó que el cruce tenía sentido”.
Pero el libro no se detiene en las letras. También explora paralelismos en las trayectorias y en la relación con el público. “Gardel generaba un descontrol emocional en los años 30 que recién se vuelve a ver con The Beatles o con los Redondos. No se explica solo por la música, sino por una conexión emocional muy fuerte”, sostiene Echenique. En esa línea, propone una lectura en espejo: “Gardel lleva la música de los pies a la garganta, inventa el tango canción. En los 90 ocurre lo contrario: la música baja al cuerpo y los recitales del Indio se vuelven rituales colectivos”.
Uno de los aspectos más singulares del libro es la reflexión sobre el territorio y la identidad. En particular, el rol del Abasto como núcleo formativo de Gardel. “Yo creo que el Abasto es para Gardel un ámbito de socialización fundamental porque él viene primero de no tener padre, segundo de una madre muy humilde que lo manda de chico a vivir con otra familia porque no podía cuidarlo porque tenía que trabajar muchísimas horas por día”, señala.
Y profundiza: “El Abasto es su familia de alguna manera. Y ahí se socializa, ahí aprende a mirar ese paisaje social que después va a cantar en sus canciones y ahí va a conocer los cafés donde después va a empezar a cantar”. En esa experiencia temprana, el autor encuentra una clave para entender la sensibilidad que atraviesa toda la obra gardeliana y, por extensión, buena parte de la cultura porteña.
La marginalidad, la noche y los personajes en ascenso y caída son otros de los ejes que atraviesan el ensayo. “Son historias populares que no siempre resultan cómodas. Hablar de prostitución, drogas o política con esa frontalidad no es fácil. Pero cuando un artista lo hace con autenticidad, el público responde”, afirma.

El libro, el cuarto de Echenique luego de publicar obras sobre política educativa, será presentado el 20 de mayo en el Centro Cultural Rojas, en el barrio de Balvanera, un espacio dependiente de la Universidad de Buenos Aires. La elección del lugar no fue casual: en pleno entramado urbano porteño, el Rojas funciona como escenario ideal para una propuesta que cruza reflexión académica, música en vivo y experiencia colectiva.
La presentación tendrá un formato en tres momentos. En primer lugar, un panel integrado por Gabriela Radice, Mariano del Mazo y Pablo Marchetti abrirá el debate sobre el libro, con miradas desde el periodismo cultural, la crítica musical y la literatura. Luego, la banda Gardelindios —formada por siete músicos— interpretará canciones de Gardel y Alfredo Le Pera junto a composiciones del Indio Solari y Skay Beilinson, generando un puente sonoro entre ambos universos. Finalmente, Echenique firmará ejemplares en un cierre que consolidará el vínculo directo con el público.
“Lo mismo que los une es cierta lectura del paisaje social. Son dos artistas que están atentos a cómo habla la gente, a cómo vive, a lo que pasa alrededor. Y eso se nota en cómo interpretan las canciones, en cómo se conectan con el imaginario. Creo que ahí está la clave: en esa conexión emocional profunda con el público y en la autenticidad de meterse con temas que otros no se animan a abordar”, concluye el autor.
J.M.C.