Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota sonaron en el Abasto, a 40 años del lanzamiento de Oktubre, el segundo disco de estudio de la banda, que por esa época ensayaba en la zona. Fue el primer aniversario sin Carlos “El Indio” Solari, fallecido el 5 de junio. Por eso, distintos espacios culturales organizaron encuentros para volver sobre las canciones y el universo artístico construido alrededor de los Redondos.
Uno de los principales homenajes en el Abasto fue el “Karaoke Ricotero” y se realizó el viernes 2 de octubre en el espacio cultural Maquinal, de Anchorena 364. La actividad fue organizada por la emisora de Almagro Futuröck y propuso una celebración que combinó música en vivo con distintas disciplinas artísticas.
La propuesta central permitió que integrantes del público subieran al escenario para interpretar canciones de los Redondos junto a una formación musical en vivo liderada por Juan Archoni. De esta manera, el repertorio de la banda fue retomado de manera colectiva, con los seguidores como protagonistas de la interpretación.
La jornada también contó con la participación del artista plástico Rocambole, quien instaló su espacio de feria, mientras que la actriz Valeria Lois estuvo a cargo de las lecturas. A su vez, los periodistas Humphrey Inzillo y Gabriel Plaza realizaron una escucha guiada dedicada especialmente a Oktubre, con una mirada sobre el álbum y su lugar dentro de la trayectoria de la banda.
El encuentro se completó con la muestra colectiva de fotografía “Esos dolores dulces”, intervenciones visuales de Emilia Tauil y la musicalización de los DJs Pablo Treinta y Matías Messoulam. La conducción estuvo a cargo de Martu Bajour, Jose Amore y Moira Memma.
La actividad del Abasto formó parte de un movimiento más amplio que durante el primer fin de semana de octubre llevó canciones de los Redondos a distintos espacios culturales porteños. El Movimiento de Espacios Culturales y Artísticos (MECA) organizó el ciclo “Habrá canciones”, presentado como el “Primer Oktubre sin El Indio”, con una finalidad solidaria.
La iniciativa reunió actividades los fines de semana del mes en espacios porteños y convocó a los asistentes a llevar alimentos no perecederos destinados a ollas populares. Hubo encuentros en El Archibrazo (Mario Bravo 441), Batacazo Cultural (Medrano 627), La Casa de Teresa (Acuña de Figueroa 795), Evita (Ecuador 674), JJ Circuito Cultural (Jean Jaurés 347) y en La Homero Manzi (Belgrano 3540). A su vez en La Quince de Villa Crespo, Tita Merello de Boedo y La Casona Plurinacional de San Telmo.
El Abasto volvió a tener una fecha vinculada con el aniversario el viernes 16 de octubre, cuando Uniclub, en Guardia Vieja 3360, recibió a El Gran Estilo Siniestro para una presentación denominada “De regreso a Oktubre”.
El tributo interpretó el disco completo y sumó clásicos y canciones menos habituales del repertorio de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Como invitado participó Canciones & Almas, tributo a Callejeros.
La elección de Oktubre como eje de estos homenajes estuvo vinculada con los 40 años de su lanzamiento. Publicado originalmente en 1986, el álbum contiene canciones que quedaron entre las más reconocidas de la historia de los Redondos, como “Preso en mi ciudad”, “Semen-Up”, “Fuegos de octubre”, “Motor psico”, “Jijiji” y “Ya nadie va a escuchar tu remera”.
Como informamos en la edición gráfica de junio, los Redondos entre fines de los años ochenta y los noventa ensayaban en una sala ubicada en la avenida Hipólito Yrigoyen 4071, donde sonaron otros fundamentales de la música nacional como La Renga y Riff. En el presente funciona ahí Gregón Club, un espacio de música en vivo que fue declarado de interés cultural por la Comuna 5 de Buenos Aires (Almagro y Boedo), con un acto oficial a principios de septiembre.
Además, la relación entre el Abasto y la obra de los Redondos ya había tenido otro capítulo durante este año. El 10 de julio, Walter “Chino” Laborde y el Dúo Ranas presentaron en el Club Atlético Fernández Fierro, Sánchez de Bustamante 772, el disco Tangos Redondos, una reinter-pretación de la obra del grupo desde el tango, el vals y la milonga.
El trabajo reunió 12 arreglos sobre canciones de los Redondos y contó con la participación especial de integrantes históricos de la formación original, entre ellos Sergio Dawi, Semilla Bucciarelli y Tito Fargo. La propuesta trasladó la poética de las canciones al lenguaje rioplatense y sumó otra forma de mantener vigente ese repertorio.
J.M.C.