Venimos notando que las imágenes de época tienen su pasión en nuestros lectores. Cada vez que damos con algo inédito, no dudamos, se comparte entre tanta noticia. Esta vuelta se trata de una imagen del lateral del Mercado de Abasto por Anchorena, desde Lavalle. Fue tomada del grupo “Fotos Antiguas de la Ciudad de Buenos Aires” y la había publicado por Fernando Sánchez diciendo que es de 1970. La foto originalmente viene del portal Magicasruinas.com.ar. La publicamos el 8 de abril y hasta el momento tuvo más de 670 “me gusta”, 114 compartidos y 43 comentarios. (link)

De entrada no publicamos que era la calle Anchorena, sin embargo, si uno observa bien se puede ver la estructura del viejo mercado y en continuidad la del nuevo, con letreros legibles (no en espejo) por lo que entendemos que es esa calle. Razón por la que hubo quienes dudaban si la calle era Agüero mientras otros que corregían que se trataba de Anchorena.

Si bien compartieron emoticones, caritas de alegría, un link a la película Mercado de Abasto, además de fotografías, hay mucho comentario interesante narrando desde la subjetividad de cada uno:

Como Fernando Briozzo que cuenta que “pasaba todos los días cuando iba al cole, hasta el año 74 estaba, después no recuerdo hasta cuando.” O Rubén Novo que rememora: “Sobre Anchorena, casi esquina Lavalle” estaba el puestito de la rusa… ¡terribles sánguches de matambre caseros! Mientras Patricia Urrutia, evoca: “¡Cuántos recuerdos!” Y Graciela Pérez recuerda una cantina: “Cuando todo aún existía había un restaurante Mar de Argento, allí fuimos a almorzar con unos primos”.

Delio Hernández cuenta su historia en primera persona además de su visión de los sucesos a nivel macro: “Histórico Mercado de Abasto, trabajé como changarín siendo joven, cargando, cajones de frutas, verduras, era una forma de ganar unas monedas, y llevar el morfi diario a la familia. El movimiento comercial era impresionante, si me parece sentir el típico olor de las frutas frescas y verdura. El bullicio de los changarines, el aroma de las busecas, o de los estofados, de las distintas casas de comidas. El modernismo se encargó de borrar, de un plumazo, una estampa de aquel Buenos Aires, que los que pintamos canas, lo recordamos, con mucha nostalgia”.

A Rubén Novo lo lleva a su infancia: “Mi cuna de chico, el Abasto mi barrio de ayer”. Mientras Miguel Angel Mansilla busca definir e lugar de la foto que lo traslada a su niñez: “Me parece que es sobre Lavalle, se ven las vías en la calle, yo nací en ese barrio vivía en Lavalle entre Jean Jaures y Anchorena… ¡mis mejores recuerdos están allí!”

En línea con los recuerdos Paula Ligato cuenta que su “abuelo paterno tenia maduradero de bananas en el Abasto”. Mientras Francisco Delfor Terenti cuenta que “Iba los sábados y domingo con mi viejo hacer fletes con un Dodge 600 de un tal Paletta”. “Yo trabajé de chico cargando camiones”, cuenta Leonardo Telmo.

Roberto Berman cuenta: “Yo vivía en Lavalle frente al Mercado había un restaurante que se llamaba El Bon Mangiare y en la esquina de Anchorena otro que se llamaba El Mare de Argento, al que iban los artistas”. Cecilio Rodolfo Daglio le contesta a Berman contando en público: “Yo vivía en una pensión, se llamaba Las Glorietas, de Giovanni Fellizolla, en Anchorena y iba al cole al Pueyrredón me acuerdo que estaba en primera superior cuando fue la revolución del ´55 y mi viejo trabajaba como camionero y tenían la oficina en el bar El Modesto todavía me acuerdo del número de tel. ¿Te acordás del cine teatro Corrientes, que tenía números en vivo en los intervalos? ¡Qué tiempos hermosos! ¡Si querés hablarme yo estoy en Italia ya hace más de 40 pirulos!”

Guido A. M. Giachetti resalta uno de los camiones de la foto: “¡”El Pirata”, qué buen mionca!” Por su lado Grillo Mirta Susana no personaliza pero describe: “Trabajaban y distribuían a todo el país”. Lo que lleva a Herminia Villalba a comparar: “Parecido al Cofruto de Salta, aunque mucho más grande claro”.

Otros romantizan –como nosotros– sin haberla vivido, como Rodrigo Villardon: “Que hermosa foto cuanto cromo hierro y fileteado, un fierro más lindo que el otro, me hubiese fascinado vivir esa época”.

Los comentarios abundan, el pasado surge evocado por imágenes de un país del trabajo, donde el esfuerzo tenía su recompensa, claro que muchas veces pasado por el filtro de la melancolía donde todo pasado siempre fue mejor. Como fuere, esto es un pedazo de nuestra historia, ésto vibra aún en nuestras calles, en las paredes de las viejas casonas e incluso del actual centro de compras. Somos Abasto.

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