La victoria de la Selección Argentina frente a Inglaterra, que le aseguró un lugar en la final del Mundial ante España y la posibilidad de conquistar el bicampeonato, desató este miércoles una masiva celebración en la zona del Abasto. Tras el pitazo final y luego de un duelo que quedará para la historia, miles de personas salieron a las calles para festejar con banderas, camisetas, cornetas y papelitos, en una escena que se repitió en distintos puntos de Almagro y Balvanera.
Uno de los principales puntos de encuentro fue la denominada “Zona de Ilusión”, ubicada en el segundo piso del Shopping Abasto, donde miles de personas desde temprano siguieron el partido desde el patio de comidas, donde había una patanlla gigante. Apenas terminó el encuentro, los hinchas abandonaron el centro comercial y los bares de la zona y se sumaron a los festejos en el espacio público.
Durante el desarrollo del partido, la mayor parte del movimiento se concentró en bares y restaurantes que transmitían el encuentro, mientras las calles permanecían prácticamente vacías. Una vez consumada la clasificación, el panorama cambió por completo: las veredas y esquinas se poblaron rápidamente de simpatizantes que celebraban el triunfo.
Uno de los epicentros fue la intersección de Corrientes y Agüero, frente al Abasto Shopping, donde vecinos y grupos de hinchas se reunieron para cantar y festejar. También se observó a numerosos vecinos que salían de sus casas y caminaban por la avenida Corrientes con destino al Obelisco, aunque muchos se detenían en el Abasto para sumarse a la celebración antes de continuar su recorrido.
El cántico que más se repitió durante la noche fue “El que no salta es un inglés”, acompañado por saltos, aplausos, bombos improvisados y el sonido constante de cornetas. Las banderas argentinas y las camisetas de la Selección dominaron el paisaje en una celebración que se extendió durante varios minutos.
La fiesta también se replicó en otros puntos del barrio. En las esquinas del corredor gastronómico de Guardia Vieja y Billinghurst, frente a los bares de la zona, grupos de personas se congregaron para compartir el festejo, mientras automovilistas hacían sonar las bocinas al pasar.
Con la clasificación asegurada, Argentina disputará la final frente a España con la posibilidad de obtener un nuevo título mundial, una expectativa que ya comenzó a sentirse en las calles del Abasto, donde la celebración de este miércoles funcionó como un anticipo del clima que podría vivirse en caso de una nueva consagración.
J.C.
Foto: Revista El Abasto