Con clima de barrio y sala llena, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires homenajeó en su Salón Dorado a Folklore Estudio del Abasto por su trayectoria en la difusión de las danzas tradicionales. El acto se realizó en el Salón Dorado y reunió a buena parte de la comunidad que, desde hace una década, forma parte de este proyecto cultural nacido y desarrollado en el corazón del Abasto.
El reconocimiento se concretó el último lunes de marzo, tras la aprobación de un proyecto de Resolución del legislador Francisco Loupias. Durante la ceremonia, los fundadores del espacio asentado en el Abasto, Jennifer Abigail de la Serna y Dennis Rolando Álvarez, recibieron una distinción oficial por su aporte a la cultura, la educación artística y la identidad nacional.
Entre aplausos de alumnos, docentes, familiares y vecinos, Loupias destacó que se trató de un reconocimiento “de los tres millones de porteños” a una iniciativa que creció desde el barrio. También subrayó el rol de la Legislatura como espacio de representación de este tipo de experiencias culturales.
Desde el escenario, De la Serna puso el foco en lo que define al proyecto: la construcción de comunidad. “Acá convive gente que viene a aprender, a superarse, a conocer a otros. En esa mezcla es donde pasa algo”, expresó. Por su parte, Álvarez compartió historias de alumnos que encontraron en la danza una herramienta de transformación personal y remarcó la importancia de valorar las raíces culturales.
El acto tuvo también momentos artísticos, con música y baile en vivo. Uno de los números fue “Un gato en el Estudio”, una producción propia que sintetiza el espíritu del espacio: formación, creatividad y folklore en clave contemporánea.
Folklore Estudio nació en 2016 con la idea de acercar las danzas tradicionales a nuevas generaciones, pero con una mirada más amplia que lo estrictamente técnico. Desde sus comienzos en el Conventillo Cultural de la calle Anchorena hasta su actual sede en la Asociación Viggianello, en el Pasaje Zelaya, el proyecto fue creciendo de la mano de una propuesta que combina aprendizaje, historia y vínculo social.
Hoy ofrece clases para distintos niveles, desde principiantes hasta formación profesional, con contenidos que incluyen danzas de todo el país, zapateo, malambo y espacios teóricos para entender el folklore más allá del baile.
Con el tiempo, la iniciativa también cruzó fronteras: dictó clases virtuales en países como Rusia, Finlandia e Inglaterra y participó en festivales nacionales de relevancia. En 2022 dio un paso más con la creación del Ballet del Abasto, que llevó sus producciones a distintos escenarios.
El reconocimiento de la Legislatura llega en este contexto de consolidación, pero también de fuerte arraigo local. Con una comunidad que creció alrededor del proyecto y una presencia activa en el circuito cultural, Folklore Estudio se convirtió en uno de esos espacios donde el barrio, la tradición y lo contemporáneo se encuentran.
A 10 años de su nacimiento, el homenaje no solo puso en valor su recorrido, sino también su lugar como punto de encuentro en el Abasto, donde la cultura se vive de cerca y en comunidad.
J.M.C.