La zona del Abasto y su área de influencia vuelven a ser escenario de iniciativas que combinan identidad barrial, participación ciudadana y una mirada sensible sobre el espacio público. En las últimas semanas, dos experiencias distintas pero complementarias pusieron en valor el rol del arte urbano y el activismo socioambiental como motores de transformación cotidiana: la nueva intervención artística en la cancha de básquet de Plaza Almagro y los avances del proyecto para crear una micro reserva urbana en un predio público de Acuña de Figueroa al 900.

En el corazón de Almagro, la cancha de básquet de Plaza Almagro luce una renovada intervención que ya forma parte del paisaje y de la vida diaria del barrio. Se trata del Mural N°160 del Grupo Artístico de Boedo, una obra de gran escala realizada directamente sobre la superficie de juego, en el cruce de Perón y Bulnes. Con 162 metros cuadrados, el mural se convirtió en el segundo más grande desarrollado por el colectivo y plantea una experiencia visual que acompaña el movimiento, el deporte y el encuentro.
La composición, inspirada en el fileteado porteño, integra símbolos urbanos, ornamentos tradicionales y una paleta vibrante que dialoga con las líneas reglamentarias de básquet y fútbol. A diferencia de los murales verticales, esta intervención implicó un desafío técnico particular: trabajar sobre una superficie horizontal exigió nuevas formas de desplazamiento, planificación y lectura del espacio, sin perder identidad ni impacto visual.
La obra fue realizada entre fines de diciembre de 2025 y los primeros días de enero de 2026, utilizando pinturas especiales para pisos deportivos y un tratamiento protector que asegura su durabilidad frente al uso intensivo. El mural se inscribe dentro del proceso de puesta en valor que atraviesa la Plaza Almagro, impulsado por la Comuna 5, que en los últimos años incorporó nueva infraestructura, equipamiento recreativo y propuestas pensadas para distintos grupos etarios.
La cancha actual, inaugurada en 2017 en el espacio donde antiguamente funcionaba una fuente, es hoy uno de los puntos más activos de la plaza. Mesas de ping pong, postas aeróbicas y áreas de descanso consolidaron al espacio verde como un verdadero centro de encuentro barrial. En ese marco, el nuevo mural no solo embellece el lugar, sino que refuerza el vínculo entre deporte, cultura y apropiación comunitaria del espacio público. En 2022 se proyectó la actual tribuna de la cancha.
La intervención reemplaza a una obra anterior realizada por el muralista Martín Ron, lo que reafirma la tradición artística del sitio y la continuidad de propuestas culturales de alto nivel. Desde el Grupo Artístico de Boedo destacaron el acompañamiento de los trabajadores de la plaza, vecinos y vecinas, Almagro Street Básquet y los equipos que participaron del proceso creativo, subrayando el clima de colaboración que hizo posible la obra.
Con una extensa trayectoria en el arte urbano porteño, el colectivo ha dejado su huella en distintos barrios de la ciudad, incluyendo intervenciones emblemáticas en Constitución, Boedo y el Abasto. Cada obra dialoga con la historia y la identidad del lugar, reforzando la idea del arte público como herramienta de memoria, pertenencia y transformación.
A pocas cuadras de la plaza, otra iniciativa pone el foco en el futuro ambiental del barrio. El colectivo socioambiental Relieve avanza en su propuesta para transformar un predio público nacional ubicado en Acuña de Figueroa al 900 en una micro reserva urbana de uso público. El proyecto busca revertir la histórica falta de espacios verdes en la zona y proteger uno de los pocos terrenos disponibles frente a posibles procesos de privatización o edificación.
Durante los últimos días, integrantes de Relieve mantuvieron un nuevo encuentro en la sede de la Comuna 5 con autoridades comunales y parte del equipo técnico-arquitectónico. Allí pudieron presentar formalmente la iniciativa, que contempla la incorporación de especies nativas, el enriquecimiento del paisaje urbano, el cuidado del suelo y el manejo responsable de los recursos, con el objetivo de generar beneficios ecosistémicos y sociales para el barrio.
El diálogo permitió además reflexionar sobre el rol del urbanismo y la arquitectura en la mejora de la calidad de vida, el acceso a la recreación y la mitigación de los efectos de la crisis ambiental. Desde el colectivo valoraron la predisposición de la comuna y definieron el intercambio como “nutritivo”, en un comienzo de año marcado por el trabajo conjunto y la planificación.

Uno de los puntos destacados fue la presentación de más de 500 firmas reunidas en apoyo al proyecto, un respaldo que expresa la voluntad de vecinos y vecinas de preservar el predio como espacio verde público. Para Relieve, este acompañamiento ciudadano es clave para fortalecer la propuesta y construirla de manera colectiva, incorporando ideas, comentarios y deseos de quienes habitan el barrio.
La creación de una micro reserva urbana apunta a consolidar un pulmón verde de pequeña escala, con funciones ambientales, educativas y comunitarias. Un espacio que no solo aporte biodiversidad y sombra, sino que también se convierta en un lugar de encuentro, aprendizaje y ejercicio del derecho a un ambiente sano.
Arte y ambiente, color y naturaleza, identidad y futuro. Tanto el mural de Plaza Almagro como el proyecto de Relieve expresan una misma mirada sobre la ciudad: la de un territorio vivo, construido día a día por la participación de sus vecinos, colectivos y trabajadores. Iniciativas que, desde lo local, reafirman el valor del espacio público como escenario de encuentro, expresión y cuidado compartido, en el corazón de Almagro.

Juan Manuel Castro

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