En medio del cierre de su espacio físico en Almagro y mientras continúa la búsqueda de una nueva sede, el histórico bar cultural Sanata encuentra una forma de seguir activo: salir a la calle. Durante los meses de abril y mayo, el proyecto acompañará al cantor Cucuza Castiello en una gira por distintos barrios y escenarios del tango en la ciudad de Buenos Aires.
Al anunciarlo, los referentes de Sanata expusieron el histórico vehículo con murales ligados al tango, similares a los que hay en el bar de Sarmiento y Bustamante. Los vecinos de Abasto, Almagro y alrededoes lo conocen por lo singular de este “fierro tanguero”.
La iniciativa propone un formato “viajero”, en el que Sanata traslada su espíritu a bares, milongas, plazas y espacios culturales, sosteniendo así su vínculo con la comunidad tanguera. “Volvemos en formato itinerante, llevando el tango a distintos puntos de la ciudad junto a orquestas, músicos y amigos de la casa”, señalan desde la organización.
El recorrido incluye una serie de fechas en lugares emblemáticos del circuito porteño. La gira comenzó el 18 de abril en Cambalache, en San Telmo, y continuará el 24 en Roma del Abasto y el 30 en El Tokio, en Villa Santa Rita. Ya en mayo, las presentaciones seguirán el 8 en el Boliche de Roberto (Almagro), el 15 en El Modelo (Boedo), el 22 en Los Laureles (Barracas) y el 29 en La Catedral (Mataderos). El cierre está previsto para el 5 de junio en Estrella de Maldonado.
El contexto no es menor. El cierre de Sanata, ubicado en la esquina de Bustamante y Sarmiento, generó preocupación en el ámbito cultural y motivó una campaña en defensa del espacio, ante la posibilidad de demolición del edificio. Frente a ese escenario, esta gira aparece como una forma de resistencia y continuidad.
Lejos de desaparecer, Sanata se transforma. Y en ese movimiento, reafirma su identidad: la de un punto de encuentro donde el tango no es solo música, sino también comunidad.
J.C.
Foto: Sanata