En el marco de una política orientada a fortalecer la seguridad y el orden urbano, el Gobierno porteño anunció un refuerzo del despliegue de la Policía de la Ciudad, que incluye uniformes renovados y la incorporación de más equipamiento para la prevención del delito.
Según informaron fuentes oficiales, la estrategia apunta a consolidar un modelo de seguridad que prioriza la tranquilidad de los vecinos, la recuperación del espacio público y el respeto por la propiedad privada. En ese sentido, durante la actual gestión ya se recuperaron más de 565 viviendas que se encontraban usurpadas y fueron restituidas a sus propietarios.
La fuerza cuenta hoy con más de 27 mil agentes, tras la incorporación de casi 4 mil nuevos oficiales en los últimos meses. Además, se sumaron patrulleros y móviles con una nueva imagen institucional, junto a camionetas, motos, cuatriciclos, minibuses, bicicletas y unidades especiales para el traslado de detenidos.
Para este año, la seguridad tendrá una asignación presupuestaria de $2,6 billones, que será destinada a ampliar la inversión en tecnología, vehículos, chalecos y equipamiento. Entre las novedades se destacan los nuevos uniformes negros, diseñados para unificar la estética de la fuerza y mejorar la resistencia y el confort de los efectivos.
El plan también incluye la entrega de miles de chalecos antibalas con geolocalización, la incorporación de armas de baja letalidad, la instalación de Puntos Seguros y la expansión del sistema de videovigilancia, que ya supera las 16 mil cámaras en toda la Ciudad. Estas medidas se complementan con operativos de control en accesos, donde se intensificó el secuestro de vehículos no habilitados para circular.
J.C.
Foto: GCBA