Mucha gente dice que no les gusta beber agua antes de acostarse para no estar obligados a levantarse en la noche para ir al baño. Del mismo modo durante el día, ocurre lo mismo al salir a la calle.
Sin embargo, los cardiólogos recomiendan tomarla porque la gente debe orinar tanto de día como en la noche. La explicación es: cuando una persona está sentada, la fuerza de gravedad retiene el agua en la parte inferior de su cuerpo. Esta es la razón por la que las piernas suelen hincharse.
Cuando una persona se acuesta, la parte inferior de su cuerpo busca un equilibrio con los riñones. Así los riñones eliminan el agua junto con los residuos, porque ese es el momento más propicio. El agua es esencial para eliminar los residuos de su cuerpo.
Al preguntar al cardiólogo cuál es el momento más favorable para beber agua, ellos responden que se debe beber agua en los momentos más precisos para que sea máxima su eficacia dentro del cuerpo.
Dos vasos de agua poco después de despertarse activan los órganos internos.
Un vaso de agua 30 minutos antes de cada comida mejora la digestión.
Un vaso de agua (o dos) antes de tomar un baño disminuye la tensión arterial.
Un vaso de agua antes de acostarse evita un accidente cerebro vascular o cardíaco.
Según afirman los especialistas beber agua antes de acostarse evita tener calambres en las piernas durante la noche. Cuando hay calambres, los músculos en las piernas están buscando agua y humedad.
Algunas de las funciones que cumple el agua en nuestro organismo son:
Regula y mantiene la temperatura corporal.
Posibilita el transporte de los nutrientes a las células.
Elimina los desechos a través de la orina, la transpiración y las evacuaciones intestinales.
Lubrica y amortigua las articulaciones.
Protege los tejidos sensibles.
La falta de líquido puede producir deshidratación haciéndote sentir más cansado y con falta de energía, entre otras consecuencias para tu salud.
¿Qué le pasa a nuestro cuerpo cuando no bebemos agua?
El principal efecto que tiene no beber agua es que nuestro cuerpo se deshidrata. Pero a nivel orgánico, el hipotálamo del cerebro libera una hormona antidiurética que provoca acuaporinas en nuestros riñones. Se trata de una proteína que regula el agua que llega a la sangre. Cuando no bebemos agua lo que ocurre es que esta proteína se retiene en nuestros riñones.
Uno de los primeros síntomas que nos alertan de que nuestro cuerpo se está deshidratando es el color oscuro de nuestra orina. Pero no es el único.
Cuando empezamos a deshidratarnos, comenzamos también a tener dolor de cabeza, calambres musculares, cansancio y mucha sed. También sufrimos cambios de humor y disminuyen nuestras funciones cognitivas como pérdida de atención o falta de memoria.
Graciela Godoy de Sadorin
Licenciada en Química (UBA), CONICET
Master Comunicación Científica, Médica y Ambiental UP-FARMA, Barcelona