La actual gestión del Gobierno porteño en poco más de dos años concretó más de 565 desalojos en propiedades ocupadas. Más de un centenar están en la zona del Abasto y barrios aledaños como Almagro y Balvanera.

La gestión local plantea el derecho a la propiedad como una de sus prioridades mientras los datos oficiales alertan por un crecimiento notable de la gente sin techo. Hubo unas 3000 personas expulsadas, de las cuales un tercio eran menores. En algunos casos eran tomas con problemáticas a nivel barrial, en otros gente que pagaba alquileres en situación informal y que de un día para otro quedaron en la calle.
El Gobierno porteño afirma que su cartera de Desarrollo Humano cuenta con una gran cantidad de Centros de Inclusión Social para la población vulnerable, muchos de estos ubicados en la zona del Abasto y alrededores. Además de ser paradores, cuentan con asesoramiento para la reinserción laboral y social.
Con respecto a desalojos que causaron impacto en el Abasto, en diciembre de 2025, la Policía de la Ciudad llevó adelante un operativo en Lavalle 3263, donde recuperó una casa que estaba tomada desde 1992, tras una orden judicial que permitió devolver el inmueble a su dueña. Había señalamientos vecinales y ligaban hechos de inseguridad a esta vivienda.
En enero de este año, hubo una intervención en el inmueble de Sarmiento y Jean Jaurés, al aducir riesgo de derrumbe por rajaduras y desprendimiento de mampostería. Un comunicado del GCBA hablaba de ocupación irregular, aunque algunos vecinos hicieron su descargo y dijeron que pagaban por mes. Una propiedad lindera también presenta daño estructural.
Otro caso que despertó atención fue, en diciembre, el desalojo en el conjunto de viviendas de Sánchez de Loria y Don Bosco, en Almagro, donde las autoridades retiraron a los ocupantes y clausuraron los accesos del predio.
En septiembre se desalojó un edificio de cuatro pisos en Maza y Rivadavia que había sido tomado durante unos nueve años; tras su recuperación, el dueño anunció la apertura de un centro de salud privado en ese lugar. Al cierre de esta edición, continuaban las obras de restauración.
En diciembre, el Ejecutivo confirmó el desalojo de una propiedad en Carlos Calvo y Sarandí, en San Cristóbal, ocupada luego del cierre de un restaurante y señalada por vecinos como un punto de conflicto.
Comenzando este mes se desalojó un gran inmueble en Pichincha y Alsina con el argumento de riesgo de derrumbe.

Crisis de personas en situación de calle
La agenda de desalojos se da en un contexto más amplio de crisis habitacional y social que también se expresa en el centro porteño. Según el último censo oficial de personas en situación de calle, realizado por equipos del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat y el Instituto de Estadística porteño (IDECBA), en toda la Ciudad de Buenos Aires se relevaron 5.176 personas sin techo, de las cuales 1.613 dormían en la vía pública y 3.563 estaban alojadas en Centros de Inclusión Social, conocidos como paradores.
Esto representó un aumento interanual del 30 % entre quienes duermen en la calle, y un incremento similar en quienes están alojados en dispositivos de atención. Casi la mitad de los que duermen en la vía pública se concentra en las comunas 1 (Retiro, San Nicolás, Puerto Madero, Montserrat, San Telmo y Constitución) y 3 (Balvanera y San Cristóbal), territorios centrales de esta problemática.
La cifra oficial contrasta con estimaciones de diversas organizaciones sociales, que en un censo alternativo divulgado el año pasado registraron muchos más casos y señalaron que la subestimación puede implicar políticas públicas insuficientes frente a la demanda real.

Centros de Inclusión Social y atención integral
Frente a esta situación, el Gobierno porteño cuenta con una red de Centros de Inclusión Social (CIS) destinados a brindar alojamiento temporal y atención integral a personas en situación de calle. Estos espacios ofrecen alojamiento, alimentación, higiene, atención médica y apoyo para gestionar documentación, acceso a servicios sociales y actividades que promueven la reinserción social y laboral.
La red de CIS busca atender las necesidades más urgentes de las personas sin techo, con equipos de trabajadores sociales, psicólogos y operadores disponibles y actividades diseñadas para acompañar el proceso de salida de la calle.
En la zona del Abasto y alrededores, se inauguraron nuevos espacios para atender esta demanda. En Balvanera abrió el CIS “La Mano de Dios”, en Perón al 2800, co-gestionado con organizaciones de la sociedad civil. Además, en la calle Urquiza y Moreno se habilitó un espacio de contención para gente y familias en situación de vulnerabilidad social que tienen muchas posibilidades de reinsertarse en el corto plazo. Al sur, está el CIS Loria, al lado de la Autopista 25 de Mayo, en el límite de San Cristóbal y Boedo.

J.M.C.

Fotos GCBA:
Arriba desalojo de Alsina y Pichincha.
Sigue una del desalojo de Sarmiento y Boulogne Sur.
Abajo desalojo de Lavalle 3263.

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