La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires comenzó a tratar un proyecto de resolución que propone expresar beneplácito por el centenario de la Sociedad Hebraica Argentina (SHA) y colocar una placa conmemorativa en su histórica sede del barrio de Balvanera.
El expediente 1056-D-2026, presentado este 6 de abril por el legislador Francisco Loupias junto a sus coautores Pablo Alejandro Donati y Waldo Wolff, busca destacar el rol fundamental que la institución ha tenido en la vida cultural, social y deportiva de la Ciudad a lo largo de un siglo. Actualmente, la iniciativa se encuentra en estado parlamentario a la espera de la asignación de giro.
El proyecto establece que la placa será emplazada en el edificio de la calle Sarmiento 2233, donde funciona la sede central de Hebraica, con una inscripción alusiva al aniversario que se celebrará el próximo 16 de abril: “1926 – 2026”.
En los fundamentos, el texto resalta que la Sociedad Hebraica Argentina nació en 1926 como resultado de la fusión de entidades preexistentes, con la misión de articular la tradición del pueblo judío con la identidad argentina. Desde sus inicios, se consolidó como un centro intelectual de referencia, con figuras destacadas como Alberto Gerchunoff, León Dujovne y Salomón Resnick.
Asimismo, se subraya su rol histórico en la defensa de los derechos humanos y la libertad. En 1933, la institución denunció las persecuciones antisemitas en la Alemania nazi y, durante la Segunda Guerra Mundial, su sede funcionó como refugio para intelectuales y artistas. Décadas más tarde, durante la última dictadura argentina, el espacio se convirtió en un ámbito de resistencia cultural frente a la censura.
El proyecto también pone en valor el patrimonio artístico de la SHA, como los murales inaugurados en 1943 por reconocidos artistas argentinos, y su desarrollo como centro deportivo y comunitario. Con sedes en la Ciudad y en Pilar, la institución ha promovido la práctica de diversas disciplinas y la formación de miles de jóvenes bajo valores de convivencia y trabajo en equipo.
Otro aspecto destacado es su compromiso solidario en momentos críticos, como su intervención tras los atentados a la Embajada de Israel en 1992 y a la AMIA en 1994, cuando su sede operó como centro de asistencia para las víctimas.
“Celebrar su centenario es honrar un siglo de pensamiento crítico, arte de vanguardia y compromiso ciudadano”, sostiene el proyecto, que invita a los legisladores a acompañar la iniciativa.
De aprobarse, el reconocimiento institucional se sumará a las múltiples actividades previstas para conmemorar los 100 años de una de las entidades más emblemáticas de la vida cultural porteña.
J.C.
Foto: GCBA