Un proyecto de ley presentado ante la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires propone declarar de utilidad pública y sujeto a expropiación un inmueble ubicado en Deán Funes 1065, con el objetivo de ampliar las instalaciones de la Escuela Normal Superior N° 8 “Presidente Julio A. Roca”, situada en el barrio de San Cristóbal.
La iniciativa impulsada en la comunidad educativa establece que la propiedad sea incorporada a la órbita del Ministerio de Educación porteño para ampliar el funcionamiento de la institución y dispone que el Poder Ejecutivo realice las modificaciones presupuestarias necesarias para concretar la medida.
El proyecto fue impulsado a partir de un pedido de las autoridades de la escuela, que expusieron ante la presidenta de la Legislatura, Clara Muzzio, las dificultades que enfrenta la comunidad educativa por la falta de espacios adecuados para desarrollar las actividades escolares y de formación docente.
Dos sedes y problemas de espacio
Fundada en 1910, la Escuela Normal Superior N° 8 tiene su sede principal en La Rioja 1040/1042 y un anexo en Carlos Calvo 3150. Como otras escuelas normales superiores, articula los niveles inicial, primario, secundario y terciario en una misma institución.
Según los fundamentos del proyecto, el edificio central alberga los niveles secundario y terciario, además del Rectorado, las autoridades y el personal administrativo. La utilización simultánea de las instalaciones en distintos turnos genera una demanda que supera la capacidad disponible.
El nivel inicial funciona desde 1950 en el anexo de Carlos Calvo, una casona histórica de 1865 que perteneció a la familia Bancalari. Allí también se desarrolla el nivel primario.
La falta de aulas en la sede principal obliga a que estudiantes de segundo año del secundario cursen en el anexo, junto con alumnos de los niveles inicial y primario. El proyecto advierte que esta distribución fragmenta la experiencia escolar de los adolescentes, dificulta el acceso a materiales y recursos disponibles en la sede central y puede ocasionar pérdidas de horas de clase por los traslados entre edificios.
La situación también afecta al nivel terciario. De acuerdo con el texto, la incorporación de la séptima hora al plan de estudios del secundario provocó que las aulas estuvieran ocupadas en horarios que antes utilizaba el nivel superior. A esto se suma que las comisiones del terciario superan la capacidad de las cinco aulas disponibles en el segundo piso del anexo, por lo que docentes y estudiantes deben desarrollar clases en los pasillos.
Falta de gimnasio y espacios especializados
El déficit de infraestructura también alcanza a otras áreas de la vida escolar. Entre las carencias enumeradas figuran la falta de salón de actos, sala de reuniones, gimnasio propio, gabinete informático actualizado y espacios adecuados para el Departamento de Orientación Educativa y las tutorías.
Los fundamentos señalan que las clases de Educación Física del nivel secundario se realizan en la Plaza Martín Fierro, en contraturno, debido a que la escuela no cuenta con un gimnasio. Esta situación, según el proyecto, dificulta que los estudiantes permanezcan en la institución antes del inicio de sus clases y constituye uno de los factores que afectan la dinámica escolar.
Para la comunidad educativa, la falta de espacio no representa solamente un problema edilicio, sino que repercute en las condiciones de enseñanza, las trayectorias escolares y el trabajo cotidiano de docentes y personal.
Un edificio lindero como solución
La propuesta apunta a incorporar una propiedad ubicada junto a la sede central, en Deán Funes 1065. Según los fundamentos, el inmueble se encuentra ofrecido en venta, alquiler y bajo la modalidad de apto canje desde hace más de diez años.
Su adquisición permitiría ampliar la infraestructura disponible y avanzar en una solución permanente para las necesidades de la escuela, que lleva más de un siglo formando estudiantes y docentes en la Ciudad.
El proyecto recuerda que entre 2010 y 2015 la comunidad educativa mantuvo gestiones con el entonces ministro de Educación porteño, quien se habría comprometido a impulsar la compra del edificio lindero. Sin embargo, según el texto, ese compromiso no llegó a concretarse.
La iniciativa también plantea la necesidad de que el Gobierno porteño declare la emergencia edilicia de la institución y adopte medidas para mejorar las instalaciones existentes, además de avanzar con la incorporación del inmueble.
La eventual expropiación permitiría destinar la propiedad a la ampliación de la Escuela Normal Superior N° 8. El proyecto deberá avanzar en el tratamiento legislativo para que la propuesta pueda convertirse en ley.
J.C.