Mafalda, la niña creada por el humorista gráfico Joaquín Salvador Lavado, Quino, vuelve a ser protagonista este 29 de septiembre, fecha en la que se celebra el aniversario de la primera publicación de la tira. El personaje apareció por primera vez en la revista Primera Plana en 1964 y con el paso de las décadas se transformó en uno de los mayores íconos de la historieta argentina y en una figura reconocida internacionalmente.
La celebración también tiene una presencia particular en distintos barrios porteños. A la tradicional estatua de Mafalda sentada en un banco de plaza en San Telmo se suman otras representaciones del personaje en Almagro y Balvanera, que permiten encontrar a la creación de Quino en diferentes puntos de la ciudad.
En Almagro, una estatua de Mafalda se encuentra en el Instituto Infancias, ubicado sobre Guardia Vieja al 4500. La figura reproduce la característica imagen del personaje sentado en un banco y suma una referencia vinculada con la obra de Quino en un barrio que también forma parte de la historia personal del dibujante.
En Balvanera, otra estatua de Mafalda suele ubicarse en el frente de la comiquería Kar Ol Toys, en la zona de Rincón y Rivadavia. Al igual que las otras representaciones porteñas, la figura remite a la imagen de la niña sentada en un banco y se vincula con la presencia de la historieta en el espacio público y cultural de Buenos Aires.
En la zona de Congreso, en Monserrat, abrió hace poco el bodegón Fulano y Mengano en Rivadavia y Rodríguez Peña. Entre sus mesas también hay una figura a escala de Mafalda. De hecho, está ubicada en un rincón junto a un mural con los personajes de la tira de Quino.
En 2013, un grupo de artistas urbanos pintó el Paseo de la Historieta del Abasto en el bajo del puente ferroviario de Jean Jaurés, entre Mitre y Perón. En una de las manos había íconos de la historieta nacional como Mafalda, Cazador y Clemente. En la otra, héroes como Superman y Spider-Man. Tras su deterioro, se colocaron fondos plenos.
Quino y sus años como vecino de Almagro
El vínculo de Quino con Almagro fue también personal. El creador de Mafalda vivió durante años en el barrio y fue vecino del historiador Felipe Pigna, quien recordó aquella relación en una entrevista publicada por NODAL.
Pigna contó que cuando era niño vivía en el mismo edificio que Quino, en Medrano al 119, casi esquina Mitre. Él ocupaba un departamento en el tercer piso y el dibujante vivía en el sexto. Según relató, se hicieron amigos cuando Pigna tenía nueve años y Quino y su esposa lo invitaban a merendar.
El historiador también recordó que Quino lo acompañaba al colegio, le pedía sus manuales y conversaban durante esos trayectos. En su relato destacó además el recuerdo de haber acompañado al dibujante a comprar un Citroën en miniatura en una juguetería entonces ubicada en Mitre y Medrano que luego utilizó como modelo para representar el automóvil de la familia de Mafalda.
J.C.