La cúpula central del edificio ubicado en Talcahuano 90, en la esquina con Bartolomé Mitre en la zona de Congreso, será sometida a un proyecto de restauración destinado a recuperar sectores deteriorados de su cubierta y preservar las características patrimoniales del inmueble. La propuesta fue considerada factible desde el punto de vista del Patrimonio Arquitectónico y Urbano por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Este martes desalojaron un edificio de Callao y Sarmiento, en Balvanera al límite de San Nicolás a pocas cuadras, debido a daños en la cúpula.
El inmueble se encuentra dentro del área de protección histórica APH16, correspondiente a los pasajes Rivarola y La Piedad y su entorno, y cuenta con protección estructural. En este marco, la intervención deberá conservar los elementos que caracterizan al edificio y evitar modificaciones que alteren su volumen.
Según el expediente EX-2026-15455273-GCABA-DGIUR, el proyecto contempla una intervención específica sobre la cúpula principal. El relevamiento realizado detectó desprendimientos de pizarras, sectores donde las pizarras y chapas fueron cubiertas con pintura impermeabilizante, piezas de chapa colocadas en reemplazo de pizarras y partes de la estructura de madera expuestas y deterioradas por la acción del sol.
Ante este diagnóstico, los trabajos previstos incluyen el retiro de las pizarras deterioradas, la extracción del entablonado existente debido a la pérdida de capacidad estructural y la colocación de un nuevo entablonado. También se prevé ejecutar un nuevo arranque de pizarras y colocar nuevas piezas de pizarra escamada.
La documentación presentada hasta el momento consiste en una memoria descriptiva acompañada por fotografías y croquis del estado actual. El expediente aclara que se trata de una elaboración preliminar, ya que la propuesta será presentada al programa Mecenazgo Cultural del Ministerio de Cultura porteño.
La intervención fue evaluada de acuerdo con las normas que rigen para los inmuebles catalogados con protección estructural. Estas disposiciones priorizan la conservación de los elementos significativos, la recuperación de materiales originales que puedan mantenerse y la utilización de técnicas compatibles y, cuando sea posible, reversibles.
Una restauración que todavía debe completar su trámite
Aunque el área especializada de la Ciudad consideró factibles las obras, el expediente establece que todavía deberá realizarse una nueva “Consulta obligatoria para inmuebles en APH o catalogados” antes de iniciar la tramitación ante la Dirección General Registro de Obras y Catastro.
En esa instancia deberá presentarse la documentación técnica completa, incluyendo memoria o pliego de especificaciones, relevamientos, cateos y ensayos y planos, entre otros elementos. Además, la Ciudad pidió precisar el alcance definitivo de la intervención.
En particular, deberá aclararse si los trabajos comprenderán solamente la cúpula central o si también abarcarán las otras dos cúpulas y el sistema completo de mansardas y azoteas.
El organismo porteño concluyó que las obras de restauración de la cúpula central resultan factibles desde el punto de vista patrimonial, aunque esa evaluación no reemplaza los permisos y avisos de obra que correspondan. La factibilidad tendrá una vigencia de 180 días hábiles administrativos a partir del día hábil siguiente a la notificación de la disposición que la apruebe.
El proyecto, de concretarse, permitirá intervenir uno de los elementos destacados de un inmueble ubicado en un sector de la Ciudad protegido por sus características arquitectónicas y urbanas, con una obra orientada a recuperar la cubierta de la cúpula sin alterar el volumen del edificio.