En nuestro querido barrio de Caballito se encuentra actualmente un baluarte para la ciudadanía, el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”, situado en Avenida Patricias Argentinas y Avenida Ángel Gallardo. En este artículo quiero recordarlo y repasar su historia, ya que es un lugar muy emblemático y significativo de mi carrera profesional. El Museo es muy querido y visitado por niños de nuestro país y del extranjero, especialmente en las vacaciones de invierno, ya que conserva salas de paleontología que despierta en los niños mucha admiración e interés.
El 27 de junio de 1812 el Primer Triunvirato, asesorado por Rivadavia, invitó a los comandantes del interior a hacer acopio de materiales para la construcción de un museo de historia natural en la capital de la Argentina.
El 31 de diciembre de 1823, Rivadavia, ministro de gobierno de Martín Rodríguez, ordenó acelerar la instalación del “Museo del País”, en todos los ramos de la historia natural, instalándose en una de las celdas altas del Convento de Santo Domingo.
Cinco años más tarde comenzó a realizar trabajos en el museo, el naturalista francés Alcides D’Orbigny.
El 21 de febrero de 1862 el sabio alemán, Germán Burmeister fue designado director general del Museo Público de Buenos Aires por decreto de Bartolomé Mitre, cargo que ocupó durante 30 años.
En su reemplazo, quedó Carlos Berg como director sustituto, destacado entomólogo que desempeño en la cátedra de zoología de la Facultad de Ciencias Naturales.
El primer director argentino del museo fue el paleontólogo Florentino Ameguino, nombrado el 19 de abril de 1902, reconocido por el mundo científico e internacional. Luego de fallecido éste, asumió como director el doctor Ángel Gallardo, el 15 de abril de 1912.
En 1923 el presidente Marcelo T. de Alvear, denomina al museo con el nombre del fundador Bernardino Rivadavia, festejando el centenario de su creación y se decide construir su nueva sede en los terrenos del Parque Centenario. El 31 de diciembre de 1925 fue colocada la piedra fundamental y se iniciaron las obras.
En 1928 se inauguró la Estación Hidrobiológica de Puerto Quequén dependiente del Museo, para la investigación oceanográfica.
Concluido el edificio en su estado actual en 1937, el Museo se instaló con mayor amplitud dejando definitivamente los viejos locales de la Manzana de las Luces y de la Plaza Monserrat.
Otro hecho a destacar es que el 4 de diciembre de 1948 se crea el anexo del Museo del Instituto Nacional de Investigación de las Ciencias Naturales.
A partir de 1971 ejerció la dirección del Museo el doctor José María Gallardo, quien continuó fielmente con las premisas que signaron su creación hasta 1994.
Actualmente, desde junio de 2023, dirige el futuro del Museo el doctor Luis Capozzo quien se ocupa arduamente a crear nuevas salas en la institución, apoyado por la vicedirectora doctora Laura de Cabo con la cual trabajé años anteriores en su División.
Actualmente me desempeño publicando artículos de divulgación científica con temas relacionados a las Ciencias Naturales, y a su vez me ocupo de la difusión y divulgación de las actividades realizadas en nuestra casa con mucha dedicación y satisfacción.
En la actualidad, los que formaron parte del plantel del Museo, continuamos con estos objetivos basados en la comunicación del patrimonio natural y cultural de nuestro país a través de las colecciones, la investigación y las alas de exposición.
Este es un instrumento que usted posee para conocer y preservar su identidad y memoria.
Por último, es importante recalcar que desde hace varios años nuestro Museo depende directamente del CONICET y por lo tanto se lograron amplias mejoras en la creación de salas y actualización de colecciones en todas las áreas.
Graciela Godoy de Sadorin
Licenciada en Química (UBA), CONICET
Master Comunicación Científica, Médica y Ambiental UP-FARMA, Barcelona