La zona del Abasto se prepara para sumar una nueva propuesta gastronómica. En la planta baja del edificio de viviendas recientemente construido en la esquina de la avenida Corrientes y Gallo avanza la puesta a punto de una nueva sucursal de Atalaya, cuyo local ya luce prácticamente terminado.
Aunque la empresa todavía no anunció una fecha oficial de apertura, el estado de los trabajos permite anticipar que la inauguración se produciría en breve. En el lugar ya pueden observarse la imagen corporativa instalada y el acondicionamiento final del espacio comercial.
Fundada en 1942 en la ciudad bonaerense de Chascomús, Atalaya comenzó como un emprendimiento familiar dedicado a la elaboración artesanal de medialunas y productos de cafetería. Con el paso de las décadas, el histórico parador sobre la Ruta 2 se convirtió en una parada tradicional para miles de viajeros que se dirigían hacia la Costa Atlántica.
En los últimos años, la firma impulsó un fuerte plan de expansión mediante locales propios y franquicias, trasladando la experiencia de sus clásicos paradores a distintas ciudades y centros urbanos. Actualmente cuenta con sucursales en diversos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires y del interior bonaerense, entre ellas Alto Palermo, Palermo, San Telmo, DOT, Colegiales, Pacífico, Aeroparque, Pilar, Ituzaingó, Canning, La Plata, Tandil y Mar del Tuyú, además de mantener sus históricos paradores de Chascomús.
La llegada al Abasto amplía la presencia de la marca sobre el corredor de la avenida Corrientes y suma una nueva alternativa para vecinos, trabajadores y visitantes de una zona caracterizada por su intensa actividad comercial, cultural y gastronómica.
J.C.
Foto: Revista El Abasto