La pobreza por ingresos en la Ciudad de Buenos Aires registró un aumento durante el primer trimestre de 2026, quebrando una racha de cinco trimestres consecutivos de reducción interanual. De acuerdo con el último informe del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad (IDECBA), la condición de pobreza afecta al 17,2% de los hogares (236.000 unidades) y al 21,1% de la población total (651.000 personas). El deterioro de las condiciones de vida se focalizó en los sectores más vulnerables debido a que los aumentos de ingresos familiares no lograron superar el costo de las canastas básicas. Otro informe oficial también divulgado esta semana detalló que la tasa de desocupación se mantuvo estable en el 7,9%, con un mercado de trabajo formal que exhibe señales de precarización.
En cuanto al primer estudio, se informó que el incremento del indicador estuvo motorizado principalmente por la expansión de la indigencia extrema, que pasó del 6,2% al 8,9% interanual en términos de población, alcanzando a 274.000 personas (93.000 hogares). Esto significa que un 39,6% de los hogares que se encuentran en la pobreza no dispone de los ingresos mínimos necesarios para costear una Canasta Básica Alimentaria (CBA). En la comparación con el primer trimestre de 2025, el distrito sumó 37.000 hogares y 83.000 personas a la indigencia.
El informe de estratificación socioeconómica detalló además que el 10,4% de los habitantes porteños (320.000 personas) se encuentra en una “situación vulnerable”, un escalón por encima de la línea de pobreza pero sin alcanzar la Canasta Total. Al sumar este grupo con la población pobre, el universo de la vulnerabilidad social trepó al 31,5% de la población (971.000 personas), frente al 24,1% registrado un año atrás. Como contrapartida de estos movimientos, la clase media tradicional sufrió una contracción de 1,4 puntos porcentuales en su participación, representando actualmente al 47,2% de la población (1.458.000 personas), en tanto que el sector medio frágil se redujo al 9,7%. Los sectores acomodados no evidenciaron cambios significativos y abarcan al 11,6% de los residentes.
El impacto de la problemática económica no es homogéneo en el territorio porteño. Los hogares ubicados en la Zona Sur de la Ciudad (24,9%) y aquellos que cuentan con la presencia de niños y niñas menores de 14 años (26,2%) resultan ser los más afectados por la carencia de ingresos. Específicamente, el 34,0% de la población de entre 0 y 17 años (230.500 menores) reside en hogares bajo la línea de pobreza. Para revertir estadísticamente esta situación, el IDECBA estimó que se requeriría una transferencia promedio de $501.201 por hogar pobre, una brecha que equivale al 44,2% de la Canasta Básica Total (CBT).
Panorama del mercado laboral
En paralelo, el informe laboral de la Encuesta Trimestral de Ocupación e Ingresos (ETOI) determinó que la tasa de desocupación se mantuvo estable en el 7,9% de la Población Económicamente Activa (PEA), afectando en mayor medida a las mujeres (8,7%) que a los varones (7,1%). Si bien las tasas de actividad (64,1%) y de empleo (59,0%) se expandieron levemente en la comparación interanual, el mercado de trabajo formal mostró señales de precarización: la cobertura jubilatoria entre la población asalariada descendió del 74,6% en 2025 al 72,7% en el inicio de 2026. Además, un 30,6% de los ocupados trabaja menos de 35 horas semanales, registrándose un incremento del 17,3% en este segmento de subocupación horaria y empleo precario o a tiempo parcial.
J.C.