En la medianoche de este jueves inició el paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional de Javier Milei. Los gremios del transporte -colectivos, subtes, trenes, vuelos- adhirieron, pese a las advertencias de Nación (conciliación obligatoria).
Al mediodía en el Congreso, la Cámara de Diputados sesionará para darle sanción definitiva al proyecto de Ley (la semana pasada tuvo aprobación inicial en el Senado), por lo cual habrá un operativo de seguridad con fuerzas federales y porteñas en el límite de Balvanera y Monserrat para aplicar el protocolo antipiquetes a los gremios y ciudadanos que se manifiesten en las calles.
Transporte: alcance nacional y acatamiento dispar en el AMBA
La Confederación Argentina de los Trabajadores del Transporte (CATT) confirmó que sus gremios pararán desde las 00:00 del jueves por 24 horas en adhesión a la medida dispuesta por la CGT.
“Queremos informar que se verán afectadas todas las modalidades del transporte en todo el territorio nacional”, señalaron en un comunicado. La CATT fue uno de los sectores internos de la central obrera que más impulsó la convocatoria al paro contra la reforma laboral, consigna Noticias Argentinas.
La entidad agrupa a la mayoría de los gremios del sector, como Pilotos, Aeronáuticos, Camioneros y la Unión Ferroviaria. Aunque hay sindicatos clave que no integran la CATT —como la Unión Tranviarios Automotor (UTA), La Fraternidad y los metrodelegados— todos confirmaron su adhesión a la medida, por lo que la paralización del transporte será prácticamente total.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), no obstante, el acatamiento en colectivos presenta excepciones. Un sector disidente vinculado principalmente al Grupo DOTA decidió no plegarse y mantiene operativas decenas de líneas.
Según el relevamiento de la plataforma Ciudad de Bondis, actualizado a las 11:28, las siguientes líneas funcionan con normalidad:
Ciudad de Buenos Aires y corredores nacionales: 6, 7, 8, 9, 20, 21, 23, 24, 25, 28, 31, 32, 44, 50, 51, 56, 57, 60, 76, 78, 79, 80, 84, 91, 100, 101, 106, 107, 108, 111, 115, 117, 127, 128, 130, 134, 135, 146, 150, 158, 161, 164, 168, 177, 188, 263A, 271, 277, 283 y 299.
Líneas provinciales y municipales: 370, 373, 384, 385, 388, 403, 410, 435, 503 (San Vicente), 514 (Almirante Brown), 520 (Lanús), 523, 540, 541, 542, 543, 544, 548, 549, 550, 551, 552, 553, 561 (Lomas de Zamora) y 562.
En contraste, la mayoría del sistema permanece detenido. Entre las líneas con adhesión total al paro figuran 1, 2, 4, 12, 15, 19, 22, 29, 33, 34, 37, 39, 41, 42, 45, 46, 47, 49, 53, 55, 59, 61, 62, 64, 67, 68, 70, 71, 74, 85, 86, 87, 88, 93, 95, 96, 97, 98, 102, 105, 109, 110, 114, 119, 123, 124, 129, 132, 133, 140, 143, 145, 148, 153, 154, 159, 160, 166, 172, 174, 178, 179, 181, 184, 185, 193, 203, además de la totalidad de los servicios municipales de La Plata y gran parte de la zona oeste del conurbano.
Intimación oficial y postura sindical
El Ministerio de Capital Humano, que conduce Sandra Pettovello, intimó el miércoles a la tarde a la UTA y a La Fraternidad a abstenerse de llevar adelante medidas de acción directa, en el marco de la conciliación obligatoria vigente por reclamos salariales.
La cartera advirtió que la adhesión al paro podría constituir una “violación a las normas legales que rigen la Conciliación Laboral Obligatoria”, al encontrarse esa instancia en trámite.
La UTA, que no había adherido al paro general convocado por la CGT el año pasado debido a una conciliación obligatoria en curso, confirmó en esta oportunidad su participación. En un comunicado, el gremio indicó que se suma a la paralización “en defensa de los derechos laborales, cercenados por la pretendida reforma laboral”.
Impacto en vuelos y aerolíneas
El paro también afecta la operación aérea. Aerolíneas Argentinas informó que más de 31.000 pasajeros se verán afectados por la cancelación de 255 vuelos, con un impacto económico estimado en USD 3 millones.
Del total de cancelaciones, 219 corresponden a vuelos de cabotaje (unos 25.000 pasajeros), 32 a servicios regionales (cerca de 5.000 pasajeros) y 4 a vuelos internacionales (alrededor de 1.000 pasajeros). La compañía señaló que aplicará descuentos salariales al personal que adhiera a la medida y que implementó reprogramaciones y ajustes para mitigar el impacto.
El Grupo LATAM Airlines Group informó que debió alterar su operación desde y hacia la Argentina debido a la adhesión de los gremios que nuclean a trabajadores de Intercargo, encargada de los servicios de rampa. Algunos vuelos podrían operar con cambios de horario o fecha, y se ofrecen cambios sin costo o devolución del ticket.
JetSMART anunció la cancelación de 96 vuelos domésticos e internacionales, que afectarán a más de 17.000 pasajeros. Los usuarios podrán optar por cambios de fecha sin costo adicional hasta el 15 de marzo de 2026.
En tanto, Flybondi trasladó su operación desde y hacia el Aeroparque Jorge Newbery al Aeropuerto Internacional de Ezeiza, donde cuenta con servicio propio de asistencia en tierra. Prevén realizar 100 vuelos y transportar a más de 16.000 pasajeros, aunque con modificaciones de horarios y aeropuertos.
Movilización y operativo de seguridad
En paralelo al paro, gremios nucleados en las dos CTA anunciaron movilizaciones en rechazo a la reforma laboral.
Inicialmente el paro de la CGT no incluía movilizaciones.
El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) convocó a una marcha hacia el Congreso, con epicentro en la Plaza de los Dos Congresos, en coincidencia con el tratamiento del proyecto en la Cámara de Diputados.
Ante las protestas, el Ministerio de Seguridad, a cargo de Alejandra Monteoliva, implementará el protocolo antipiquetes desde las primeras horas del jueves. La medida habilita la intervención de fuerzas federales ante cortes de circulación sin necesidad de orden judicial, aunque sin portar armas letales.
El operativo será coordinado por el Comando Unificado Federal (CUF), que integran la Secretaría de Seguridad, la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, la Policía Federal, la Gendarmería, la Prefectura Naval, la Policía Aeroportuaria, el Servicio Penitenciario Federal y representantes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
En ese contexto, el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) difundió un comunicado titulado “Garantizar el derecho a la información”, en el que cuestionó las condiciones establecidas por el Ministerio de Seguridad para la cobertura periodística de las protestas. Según el gremio, las medidas “limitan el ejercicio de la libertad de expresión” y trasladan a los trabajadores de prensa la responsabilidad sobre su propia seguridad durante los operativos.
El sindicato también sostuvo que el comunicado oficial sobre el operativo por la reforma laboral busca “silenciar el trabajo periodístico” y difundió una respuesta conjunta con la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA).
J.C.
Foto: Revista El Abasto