El Club Federal San Cristóbal está movilizado para que el Gobierno porteño cumpla la Ley N° 5739 de 2016, la cual le otorga por 20 años el “permiso de uso a título precario y gratuito” del terreno público de Constitución 2345, el antiguo Patio Recreativo N° 5 ubicado al lado de la Autopista 25 de Mayo. La institución jamás pudo usar las instalaciones, pese a que ya trascurrió la mitad del plazo estipulado. El predio estuvo tomado por un asentamiento cartonero que fue desalojado a mediados del 2024. Desde entonces el lugar está vacío y ocioso. Los socios y vecinos retomaron la movilización ante la falta de novedades y el miedo a que un vacío legal genere más demoras.
“Seguimos luchándola y visibilizando el reclamo”, dijo a Revista El Abasto la presidenta del club, Laura Gordillo. “Llevamos nueve años intentando que nos den la posesión del predio”, lamentó.
La dirigente recordó los tiempos en que el asentamiento cartonero “crecía cada vez más”. Como club buscaron alternativas, como la de crear una cooperativa que permitiera la reubicación de los recicladores.
“A mediados del 2024, milagrosamente, el Gobierno porteño inició un desalojo en Nación”, recordó. “Entraron con topadoras y vaciaron todo. Al día siguiente —un sábado, justo antes de que empezara la feria judicial de 2024— apareció la gente de la Agencia de Bienes del GCBA. Estos patios deportivos dependen de la Secretaría de Deportes de la Ciudad, pero la Justicia se lo otorgó a Bienes”, detalló Gordillo.
Así se generó un limbo legal y de responsabilidades administrativas que frenan el ingreso del club al predio de la calle Constitución. “No podemos hablar con Deportes. Presentamos toda la documentación en Bienes y no hay respuesta. Más allá de que por Ley nos corresponde usar el predio, seguimos esperando la toma de posesión y todavía no pudimos realizarla”, lamenta la presidenta.
En el presente, el club de barrio funciona en pequeñas sedes alquiladas o cedidas por instituciones amigas, algo que dificulta su logística y planificación, tal como informamos en nuestra edición gráfica de diciembre de 2017.
Un paisaje urbano conocido por los vecinos
Vale recordar que a ambos lados de la Autopista 25 de Mayo, de San Telmo a Flores atravesando San Cristóbal y Boedo, existe una gran cantidad de predios públicos que el Gobierno porteño cede mediante Leyes a entidades sin fines de lucro, como clubes o asociaciones civiles. También los concesiona a través de licitaciones públicas a emprendimientos privados, en su mayoría alquileres de canchas o garages.
En uno de aquellos predios, en Constitución 2851, funcionó durante varios años el Club Toabas, con un nombre basado en un guiño a nuestra barriada, Abasto al revés. Fue un proyecto de vecinos para “cultivar valores a los chicos del barrio”, como nos decían en nuestra edición gráfica de julio de 2013. Hoy está emplazado el Anexo del Club Atlético Parque Patricios.
A pocas cuadras y en idénticas condiciones, está el predio del antiguo Patio Recreativo N° 5, donde integrantes del Club Federal San Cristóbal buscan asentar su sede de una vez por todas, tras una década y media de lucha.

Mantener el reclamo vigente
Ante la falta de novedades, el último miércoles de noviembre los socios y vecinos protestaron frente al inmueble. Exigieron una solución urgente bajo el lema “Basta de negocios en la ciudad”.
Durante la movilización sonaron los bombos de Resaca Murguera, agrupación del carnaval ligada a la Plaza Martín Fierro, mientras los socios tiraban papelitos con la leyenda: “Cuando un chico entra a un club, sale de la calle”. Acompañaron integrantes de la Junta Comunal 3 (Balvanera y San Cristóbal) y otras entidades territoriales.
Sobre las chapas ubicadas frente al inmueble, colgaron banderas con distintas inscripciones en rojo y azul, el color del club: “El Patio 5 es del Club Federal San Cristóbal”, “San Cristóbal, más que un barrio un sentimiento”. También juntaron firmas y entregaron volantes a los peatones y automovilistas.
Un triunfo parlamentario desafiante
Esta protesta buscó dar visibilidad a una lucha de largo aliento, por la cual lograron la sanción de la Ley que garantiza su ingreso al inmueble de la calle Constitución.
Esta norma tuvo un extenso y complejo tratamiento en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. El proyecto ingresó en 2011 y, después de la sanción inicial (primera lectura), se debatió en una Audiencia Pública durante 2012. En mayo de 2013 se votó la sanción definitiva (segunda lectura), nombrándola como la Ley N° 4562.
No obstante, al mes siguiente el Poder Ejecutivo de la Ciudad la vetó con el Decreto N° 233/13. Argumentó que este no era un club, sino un local partidario. Los socios lo refutaron: todos esos años la institución funcionó en sedes prestadas, de ahí la confusión.
La comunidad impulsó nuevamente el proyecto en 2016. Ese mismo año logró la aprobación inicial, el debate en audiencia y la sanción definitiva, concretada en diciembre como la Ley N° 5739. Se refrendó en el Boletín Oficial porteño del 24 de enero de 2017.
Casi una década más tarde, la Ley no se cumple y el club nunca ingresó al inmueble. La presidenta Gordillo advirtió que, si el conflicto escala a la vía judicial, podría demorarse aún más e incluso llegar al vencimiento del plazo fijado por la normativa.
“Mientras tanto seguimos, con mucho esfuerzo, alquilando locales chicos. Tenemos actividades reducidas, pero seguimos luchándola y visibilizando el reclamo”, concluyó.
J.M.C.
