El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires realizó el llamado por la Licitación Pública Nacional N°256/25 para la construcción de una nueva plaza pública en el barrio de San Cristóbal, que se emplazará en la manzana delimitada por las calles Alberti, Pavón, Matheu y Constitución, como había informado Revista El Abasto en abril del año pasdao. Se conservará patrimonio edilicio ligado a la historia ferroviaria del inmueble.
El proyecto fue oficializado por Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE) y apunta a transformar un predio histórico en desuso en un espacio verde de acceso público, en una de las comunas con menor cantidad de metros cuadrados de verde por habitante.
La obra, denominada “Plaza en San Cristóbal”, cuenta con un presupuesto oficial de $10.379.855.763,82 (IVA incluido), calculado a agosto de 2025, y prevé un plazo de ejecución de 14 meses desde la firma del acta de inicio. Según el cronograma establecido, la presentación de ofertas estuvo habilitada hasta el 4 de diciembre de 2025 a las 12 horas, con apertura de sobres media hora después, en la sede de SBASE ubicada en Agüero 48, en el barrio de Balvanera.
Se espera que en breve se informe sobre el proceso de adjudicación de la obra, lo que dará cuenta de los plazos para la construcción de la plaza.
El sitio especializado En el Subte cuenta que el predio funcionaba originalmente como terminal tranviaria: era la “estación Constitución” de la Compañía del Tramway Metropolitano, de capitales alemanes y subsidiaria de la Compañía Alemana Transatlántica de Electricidad (CATE). La estación era la base operativa de las líneas circulares 58 y 59, que en 1953 fueron reconvertidas como las líneas de trolebús 311 y 312. Ambas tuvieron unidades afectadas en el Bombardeo a la Plaza de Mayo de junio de 1955. Tras la desaparición del sistema de trolebuses en 1966, las líneas continuaron operando con ómnibus, y en 1969 recibieron los números con los que llegan a la actualidad: 61 y 62.
Un predio con historia y reclamo vecinal
El terreno elegido pertenece a SBASE y fue históricamente una terminal de tranvías, lo que le otorga un valor patrimonial ferroviario relevante. La falta de uso del predio y la escasez de espacios verdes en la zona motivaron durante años reclamos vecinales, que finalmente comenzaron a encontrar respuesta institucional.
En diálogo con Revista El Abasto, fuentes de la Comuna 3 señalaron que el proyecto contempla la preservación de elementos del patrimonio ferroviario, en línea con lo ya realizado en la Plaza Mariano Boedo, donde se integraron vestigios históricos al diseño del espacio público. Ese antecedente funciona como referencia para que la nueva plaza combine memoria urbana, identidad barrial y uso comunitario, sin perder de vista la necesidad de ampliar las superficies verdes.
Una plaza verde y participativa
Durante una reunión realizada en abril entre autoridades porteñas y vecinos —que tuvo lugar en el Centro Islámico de la República Argentina—, representantes del Consejo Consultivo Comunal 3 y de la Junta de Estudios Históricos de San Cristóbal expresaron su expectativa de que la futura plaza tenga un perfil marcadamente verde, con más del 80% de superficie absorbente, arbolado, sectores de descanso y espacios para actividades deportivas y culturales.
La comunidad también remarcó la importancia de que el diseño final sea el resultado de un proceso participativo, capaz de responder a las múltiples demandas de un barrio densamente poblado y atravesado por grandes infraestructuras urbanas, como la Autopista 25 de Mayo, que fragmenta el tejido urbano.
De una demanda histórica a una obra concreta
La iniciativa retoma planteos que los vecinos ya habían impulsado en 2019 a través del programa BA Elige, cuando propusieron la creación de una plaza en el mismo predio. Aunque aquel proyecto no prosperó en su momento, el reclamo persistió y hoy se materializa en un proceso licitatorio formal, con aval técnico, ambiental, jurídico y presupuestario.
Desde el Gobierno porteño destacan que la obra se inscribe en una estrategia más amplia de regeneración urbana y creación de nuevos espacios verdes, orientada a mejorar la calidad de vida, fomentar el encuentro social y preservar la historia de los barrios.
Mientras avanza el proceso de licitación, los vecinos de San Cristóbal esperan que la nueva plaza se convierta en un espacio verde, inclusivo y con identidad, donde el pasado ferroviario dialogue con las necesidades actuales del barrio, tal como ya ocurre en la cercana Plaza Mariano Boedo.
J.C.