Encuentro
con Francisco Scorpaniti,
un aforista lunfardo del Abasto
“¿Qué
pito toca el réferi que
se jubila?”
“Para ganar el mango,
gastar los tamangos” “¡A
la gran pucha si al pueblo no
se escucha” “Le
dieron la salsa, era cocinero”
“Gatillo fácil:
sabiola frágil”
“A los que afanan en gran
escala ¿nadie los cala?”
“Por jugarse entero quedó
partido” “Pescó
a su dorima... con un bagre”.
Son unos de los aforismos que
Francisco Scorpaniti recopiló
en dos libros Ufa a la mufa
(I) y Ufa la mufa (II) con los
prólogos de José
Gobello y de Horacio Ferrer,
respectivamente; porteño,
nacido en el Abasto y dedicado
full time a los aforismos, él
mismo relata en forma clara
y pedagógica, con entusiasmo
y fervor, su obstinada perseverancia
en el tema.
“Yo vengo
desde siempre, coleccionando,
leyendo y escribiendo aforismos,
hasta que un día mi hijo
Fernando me obsequió
un libro de bolsillo cuyo título
es Mataburro Lunfa de María
Rosa Vaccaro y allí me
inició en el aforismo
lunfardo. Para ello fui adquiriendo
con posterioridad numerosas
obras, entre ellas el Lexicón
del comisario Adolfo Enrique
Rodríguez, con más
de 12.500 voces y locuciones
lunfardas, populares jergales
y extranjeras. El lunfardo es
principalmente una recopilación
de términos inmigrados.
La población en la Argentina
de 1.300.000 habitantes en 1859,
pasó a 7.890.000 en 1914.
Esa impresionante corriente
inmigratoria, trajo vocablos
que fueron absorbidos y reemplazaron
palabras castellanas del propio
discurso, por lo cual considero
que el lunfardo no constituye
ni un habla, ni un idioma ni
un dialecto. Muy pronto se expandió
y se hizo presente en el teatro,
en la poesía la literatura,
el periodismo y el cinematógrafo.
Con el libro Ufa la mufa de
mi autoría, se hace presente
el lunfardo en el aforismo.
Trato de estar informado sobre
la realidad del país.
La tele, la radio o el periódico,
son para mi, una fuente inagotable
de inspiración”.
En el libro
Ufa la mufa (II) Horacio Ferrer
le dedica una poesía
que comienza describiendo de
manera magistral.
“Francisco Scorpaniti,
carcajada
Porteña con sentencia
y con ternura;
Vizcacha y meta lunfa, estrena
en cada
Versículo su biblia caradura.”
P.C.
Revista El
Abasto, n°68, agosto
2005.
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